Leticia Romero y Ancor Suárez, de Xstudio, firman un proyecto ubicado en Las Canteras, una de las zonas más demandadas de la ciudad canaria, donde arriesgan para ganar amplitud en esta vivienda de solo 32 metros cuadrados

Tras vivir media vida en Estados Unidos y largas etapas en países como Mali, Ancon Nam, de 42 años, decidió que era el momento de volver al lugar que le vio nacer, Las Palmas de Gran Canaria. “Pasé mucho tiempo fuera, pero volví a reconectar”, relata. Supo que quería volver a casa y que, además, lo haría en Las Canteras, una de las zonas de costa más reconocidas de la isla. En 2024 encontró un pequeño apartamento de 32 metros cuadrados, oscuro y antiguo, pero con unas increíbles vistas al océano. Hasta allí llevó al equipo de Xstudio...

, que diseñó una reforma luminosa que amplía el espacio a partir de compactar los servicios. Y que cuenta con elementos singulares como una bañera fuera del cuarto de baño, un fregadero que ejerce a la vez de lavabo y un juego de espejos que invitan al Atlántico a entrar a casa. “Son soluciones atrevidas, pero correctas y aptas para un lugar así”, cuentan los arquitectos Leticia Romero y Ancor Suárez, que firman el proyecto.

Con tres kilómetros de arena dorada, Las Canteras es una de las playas más apreciadas por los isleños. Como otras muchas zonas, vivió un fuerte episodio de desarrollo urbanístico en los años sesenta —e incluso antes— al ritmo que mandaba el turismo, entonces nacional. Ahí se enmarca el edificio de nueve plantas levantado en 1968 donde Nam encontró el rincón que buscaba. Cuando los arquitectos palmenses Leticia Romero y Ancor Suárez lo visitaron por primera vez encontraron un lugar pequeño, ni triangular ni rectangular, con poca luz debido a los muchos tabiques que tenía, un dormitorio sin vistas y un aspecto muy envejecido. “Para ver el mar había que acercarse mucho a las ventanas”, recuerdan. “Yo quería un diseño que diera amplitud. Y, sobre todo, que no fuese el típico apartamento de Las Canteras, porque aquí tienen todos el mismo look. Buscaba algo más singular y los trabajos previos que había visto del estudio me gustaron, precisamente, por su originalidad”, explica el cliente.