El periodo estival sacude la estructura de mando de las compañías. Mientras los altos directivos hacen las maletas, sus sucesores se preparan para estar a la altura y gestionar cada posible incidencia sin que afecte a la marcha del negocio. Una oportunidad para trabajar con un éxito que luego hablará por ellos. Pero este reto exige ahora una nueva vuelta de tuerca. Acostumbrados a escenarios de ciberataques, caída de la tecnología u otras casuísticas, este año se suma otra más: el apagón. Una experiencia que ha reactivado los protocolos de seguridad de las organizaciones. Y son muchas las que preparan al talento en la reserva para debutar como primer espada con estos protocolos al día.

Para hacer frente a esta marea de incertidumbre, a la que el Banco Sabadell suma la opa, la entidad bancaria cuenta con un marco interno de gestión de crisis por el cual dos órganos de gobierno o sus segundos deben de estar disponibles en vacaciones. Un escenario en el que también se mueve Asepeyo. Tras el corte de luz del pasado 28 de abril, que paralizó España entre seis y diez horas, la mutua reunió al comité de continuidad del negocio para diagnosticar lo que no funcionó. “Identificamos siete puntos que ya han sido incluidos en el protocolo que hemos publicado y que ha de conocer el talento de retén que permanece en la compañía durante el periodo estival”, señala Ricardo Alfaro, subdirector general de Medios de la aseguradora.