En la conferencia de prensa que el pasado 7 de mayo siguió a la reunión del comité de política monetaria de la Reserva Federal, Jerome Powell, su presidente, dijo que no había buscado reunirse con Donald Trump. “Nunca lo haré; no creo que eso le corresponda a alguien que ocupe mi puesto”, advirtió. Desde entonces, Trump y Powell se han visto dos veces, siempre por iniciativa de la Casa Blanca. La última fue la semana pasada, cuando el presidente de Estados Unidos visitó las obras de los dos edificios de la sede del banco central para pedir explicaciones por el “sobrecoste” en esos trabajos. Y entonces, Powell le corrigió en directo ante el mundo.

Ni a fuerza de ir a presionarlo en persona, ni tras meses de insultos y amenazas. Trump no ha logrado torcer el brazo a Powell, que sigue sin estar listo para tocar el precio del dinero. Las previsiones indican que de la reunión de política monetaria de este miércoles no saldrá la noticia de una bajada de los tipos de interés, que están en el 4,25%-4,5%. Así que, más que nunca, el interés del anuncio de hoy miércoles llegará con la conferencia de prensa posterior, en la que Powell contestará a las preguntas de la prensa sobre su relación con Trump, sobre su futuro y sobre si la independencia de la Fed está en peligro.