El 27 de julio de 2025 pasará a la historia de la Unión Europea como un día negro. Porque es la fecha en la que firmó su capitulación económica ante Estados Unidos. En esta “negociación aduanera” y el “acuerdo” alcanzado queda de manifiesto hasta qué punto se ha sometido la Comisión Europea a los dictados del presidente estadounidense. Tanto en la forma como en el fondo.
En cuanto a la forma, vimos a la presidenta de la Comisión aceptar que Donald Trump la tratara como a una criada y salir del territorio de la Unión Europea para ir a uno de sus clubes de golf privados, que además está en el Reino Unido, el país que decidió hacer un corte de mangas a la UE en 2016 y que obtuvo de Estados Unidos un acuerdo aduanero más favorable. Creo que es la primera vez en la historia que la solemne bandera de Europa se izaba en un club de golf y de forma tan humillante. ¿Es consciente Ursula von der Leyen de que ocupa un puesto importante, que en otra época ocupó un hombre tan respetable como Jacques Delors? El remate más grotesco de este encuentro es la foto en la que se la ve levantando el pulgar con Trump y los hombres de su delegación.
No obstante, de buen grado se le podría perdonar a Von der Leyen ser tan complaciente en las formas si no se hubiera rendido por completo en el fondo.















