Después de una ruptura, ya sea sentimental, de amistad o de cualquier otra índole, la resaca emocional todavía se mantiene en la cabeza de muchas personas. En la actualidad, ya no es solo que uno todavía deba (o no) mantener una relación cara a cara, por vivir cerca, o por trabajo, entre otras cosas. También juegan un papel esencial las redes sociales, un mundo virtual en el que se exponen vivencias de la realidad y en el que puede resultar más fácil el hecho de borrar la presencia de otra persona. Silenciar en redes sociales no es un movimiento definitivo ni tan brusco como lo es bloquear o dejar de seguir, sin embargo, ya da tintes de querer cambiar la relación de algún modo, y de tratar de tomar la iniciativa y el poder de decisión.
“Hay un concepto que se utiliza bastante, no tanto en las relaciones interpersonales, que es la evitación selectiva. Es el hecho de protegerte de cierto contenido, evitar que te aparezca en redes sociales, para que así no te afecte negativamente a tu estado de ánimo”, explica Clara Virós, investigadora en la Universidad Pompeu-Fabra. “Otra razón son las motivaciones a nivel emocional que pueden llevar a consumir las redes sociales. Entre los estudios que se han hecho ya, uno de los motivos principales por los se acude a las redes sociales, aparte del aburrimiento, es para evadirse de malestar emocional y de emociones negativas”, añade.






