“Y la gente por el prado no dejará de bailar/mientras se escuche una gaita o haya sidra en el lagar”, cantaba Víctor Manuel. Durante todo el año, pero especialmente en verano, el mapa de España se ilumina de romerías y fiestas gastronómicas, salpicadas de costumbres centenarias, casetas y tragos, luces y disfraces, concursos y desafíos, viandas locales exquisitas. Días eternos, tardes de feria y noches cautivadoras repletas de sardinas a la brasa, quesos de leche cruda, vinos volcánicos, tomates de otra galaxia o suculentas empanadas.
Sería imposible recopilar todos los eventos de este tipo que tiñen de magia, buena comida y refrescantes brindis la temporada estival. Hay romerías hasta debajo de las piedras; en pueblos recónditos y en la resistencia de la España vaciada; en las grandes urbes y en las ciudades costeras, en aldeas pequeñas y en los barrios transformados en verbena, en las agrestes montañas y en las empedradas plazas mayores.
Con la ayuda de periodistas, gastrónomos y amantes de estos saraos, recopilamos cuáles son algunas de las fiestas gastronómicas con más solera, encanto y arraigo de nuestra geografía para que comas, bebas y dances como si el mundo se fuese a acabar al día siguiente. Ponte la canción de Baiuca y Rodrigo Cuevas y prepárate para el mejor verano de tu vida. “Hei de cantar toda a noite. Que mañán hai romería. Hei de cantar toda a noite. Que mañán hai romería. Dinme que son com′as bruxas. Que ch’andan coa bruxería”.






