Cuando una persona separada con hijos inicia una nueva relación puede surgir la duda de si contarlo o no, de cuándo hacerlo y de qué manera. Hay padres que lo esconden durante meses, incluso años. Salen con alguien, pero cuando están con sus hijos, fingen que esa persona no existe. Otros presentan a su nueva pareja como “una amiga” o “un amigo”, sin dar más detalles. Algunos optan por contarlo cuanto antes, aunque la relación acabe siendo pasajera. Y están quienes lo niegan, incluso cuando los hijos ya han empezado a sospechar. Aunque cada familia es distinta, las preguntas se repiten: ¿conviene esperar? ¿Hay que decir siempre la verdad? ¿Existe una edad ideal para contarlo?

Para Lara Ferreiro, psicóloga experta en terapias de pareja, lo fundamental antes de compartir la existencia de una nueva pareja con los hijos es evaluar el momento emocional del menor. “El niño tiene que estar bien consigo mismo, con sus amigos, con las notas…”, argumenta. “También es clave que haya podido procesar el duelo por la separación de sus padres, o de relaciones anteriores si las ha habido”, añade. En su experiencia clínica, las transiciones mal gestionadas pueden generar confusión, ansiedad o alteraciones del sueño.