Que las ensaladas no tienen por qué ser aburridas es algo que militamos desde el origen de los tiempos. Que pueden ser platos apetecibles e incluso protagonistas en la mesa, también. Con este fin hemos hablado de trucos para dar vidilla a tus ensaladas y hemos respondido a quienes se preguntan cuál es la manera correcta de aliñar una, pero esta vez queremos ir un poco más allá: hemos recopilado trucos que harán que las ensaladas luzcan (y sepan) como las de un profesional. Pulimos los detalles al máximo para elegir bien los ingredientes, el aliño o la vinagreta adecuados, el método y la presentación.

Saber improvisar es muy útil en la cocina, pero si lo que quieres es hacer un plato como un pro entonces te conviene pensar unos minutos antes de empezar. Sabemos que queremos una ensalada, pero ¿cómo la queremos? ¿Será de hojas verdes, de tomate, de otras hortalizas? ¿Qué productos hay de temporada? ¿Necesitamos que sea muy fresca o algo contundente? ¿Hace de guarnición o de plato principal? ¿Qué aspecto nos gustaría que tenga?

¿Tengo que hacer algún paso previo que requiera un poco más de tiempo como blanquear o marinar? ¿Con qué ingredientes conseguiré el balance entre ácido, dulce, salado, graso, y opcionalmente, picante? ¿Cómo lograré que tenga distintas texturas? ¿La voy a comer en casa o la voy a transportar en un táper? Respondiendo todas estas preguntas estás en un buen punto de partida. Si necesitas un poco de ayuda, internet –ejem, aquí por ejemplo, ejem– y los libros de cocina siempre son una gran fuente de inspiración.