La ministra de Igualdad, Ana Redondo, ha anunciado este miércoles en rueda de prensa que su ministerio llevará a Consejo de Ministros el próximo mes de septiembre una serie de medidas contra el machismo que incorporará un anteproyecto de ley para la abolición de la prostitución. Pero el compromiso no es nuevo ni el anuncio es repentino. El PSOE ya sentó en su último Congreso Federal una futura Ley Abolicionista Integral de la prostitución, y los audios desvelados en la última semana entre el ya exvicesecretario de organización José Luis Ábalos y su mano derecha, Koldo García ―hablando de cómo organizarse para acudir a varias mujeres en situación de prostitución―, han acelerado esa promesa que este miércoles ha verbalizado Redondo.

La ministra ha apuntado que esas medidas permitirán “avanzar con paso firme hacia la abolición de la prostitución y hacia una mayor calidad democrática y feminista”. Algo que, de otra forma, expresó también hace unos meses, en una entrevista en este diario por el 8-M: “Me gustaría terminar esta legislatura con una ley abolicionista”, dijo. Y dijo también, preguntada por si eso era realmente posible, que sí, que existía “una posibilidad”.

Es difícil saber qué hubiese ocurrido con ese compromiso abolicionista de no haber salido a la luz la charla entre Ábalos y Koldo, pero la reacción del PSOE a esas conversaciones ha sido tajante, sobre todo y mayoritariamente por parte de las feministas socialistas; reacción que se materializó el lunes en una serie de declaraciones que dejaron patente el profundo enfado que había entre ellas.