La sub-21 no seduce, pero cumple con las obligaciones. Necesitaba empatar contra Italia para amarrar el liderato del grupo en la Eurocopa y eso logró. Punto. Sin ningún fuego artificial ante un rival, también clasificado antes del duelo, que aceptó la resolución sin protestar. Apenas Raúl Moro y algo de Alberto Moleiro, los fabricantes del gol español, despuntaron ligeramente en una cita tostón que solo se salió del guion en los cinco minutos de ambos tantos. El oponente de cuartos el próximo sábado lo conocerá este miércoles España, y saldrá del grupo B, donde están Inglaterra, Alemania y Eslovenia.

Santi Denia siguió sin engañar a nadie. Tercer partido con el pase asegurado y rotaciones masivas. El seleccionador no es de esos que cambian las alineaciones de forma escalonada. Este martes, solo el lateral derecho Marc Pubill, retirado en la recta final con molestias, repitió en el once. Italia hizo lo mismo. Se impuso guardar la ropa en las dos orillas.

Al descanso se llegó con un escenario que se suponía a contrapelo con la naturaleza de ambas escuelas: Italia atacaba (y se protegía) con la posesión mientras España se replegaba para salir a la contra. Los primeros alcanzaron la pausa con mejor color tras un primer tiempo que, por encima de todo, tuvo un común denominador: el aburrimiento. La especulación se impuso.