España cayó el domingo con la cabeza alta en su primera final de Eurocopa ante Inglaterra en la tanda de penaltis. La derrota dejó a las jugadoras de la Roja muy tocadas tras haber superado a su rival en posesión —60% a 40%—, ataques intentados —77 a 41—, disparos —24 a 10— y tiros a puerta —7 a 5—. ...
El equipo voló el lunes a Madrid sin el que hubiera sido su primer título en el torneo después de no perder ni un solo partido con el balón en juego. Montse Tomé, la seleccionadora, había atendido el día anterior a los medios de comunicación en la sala de prensa del St. Jakob-Park de Basilea con el ánimo destrozado: “Las jugadoras están mal, como estamos todo el staff. Esto es lo que implica esta profesión. Merecíamos otro final, lo hemos tenido y se nos ha escapado”.
El vestuario y los aficionados se quedaron con un sabor amargo e injusto, pero la selección, formada por la mejor generación de futbolistas españolas de la historia, tiene a la vuelta de la esquina la fase final de la Liga de las Naciones, donde defiende título, para continuar la senda de éxitos que comenzó con la conquista del Mundial en 2023. España se mide en octubre a doble partido contra Suecia en semifinales, donde tiene la oportunidad de meterse en la cuarta final de su historia tras la de la Copa del Mundo de 2023, la Nations de 2024 y la del domingo en la Eurocopa. Francia y Alemania se miden en el otro cruce.









