La presión política y social contra el mandatario escaló durante la semana. Un informe policial contradice la postura del Gobierno español y sostiene que hubo instigación de Marruecos para que miles de migrantes cruzaran hacia el enclave español. La derecha aprovecha la situación para cargar contra el mandatario socialista.

Una filtración atribuye a fuerzas extranjeras la organización del ingreso masivo al enclave español, mientras el Ejecutivo rechaza esa versión y crecen las divisiones internas

Malestar en Moncloa con los mandos policiales que no informaron, mientras crece el cuestionamiento a Marlaska: «No controla el ministerio»