Análisis Exclusivo suscriptores Miles de personas volvieron a las calles para exigir soluciones al Gobierno. Sánchez niega que existan pruebas de una operación marroquí.Miles de personas intentaron ingresar a Ceuta desde Marruecos por mar y por la valla fronteriza, en la mayor presión migratoria sobre el enclave español desde 2021. Foto: EFE/ Ilustración elaborada con IA04.09.2026 14:46 Actualizado: 04.09.2026 14:46 PERIODISTA INTERNACIONAL04.09.2026 14:46 Actualizado: 04.09.2026 14:46

La crisis migratoria de Ceuta parecía haber perdido fuerza después de la llegada masiva de unos 72.000 migrantes procedentes de Marruecos a finales de julio. Sin embargo, cinco semanas después, el episodio volvió al centro del debate político español. Esta vez no por una nueva oleada, sino por las dudas que todavía persisten sobre lo ocurrido, las protestas contra el Gobierno de Pedro Sánchez y el papel que pudo haber desempeñado Marruecos.El miércoles 2, miles de personas participaron en manifestaciones en distintas ciudades españolas para reclamar soluciones a la situación de Ceuta y cuestionar la gestión del Ejecutivo. Según señala la BBC, las movilizaciones fueron impulsadas principalmente desde municipios donde el Partido Popular (PP) y Vox tienen presencia, y en Madrid participaron más de 50.000 personas, según cifras del Gobierno. Los manifestantes también reclamaron la dimisión de Sánchez.En Ceuta, la protesta estuvo acompañada de consignas como “Ceuta no está en venta”, mientras que desde la oposición se acusó al Ejecutivo de haber actuado tarde frente a la llegada masiva. La BBC señala que los residentes de la ciudad autónoma mantienen protestas casi diarias debido a la presencia de miles de migrantes que permanecen allí.Crisis migratoria en Ceuta sigue semanas después de la entrada de miles de personas desde Marruecos. Foto:AFPDe acuerdo con AP, alrededor de 5.000 personas continúan en Ceuta, entre ellas unos 1.200 menores, aunque las autoridades locales manejan una cifra superior. La situación representa un desafío para una ciudad de menos de 85.000 habitantes y mantiene abierta la discusión sobre cómo gestionar el retorno de los menores y de otros migrantes.A ello se suma la incertidumbre sobre las circunstancias que permitieron el cruce masivo. La agencia AP señala que, cinco semanas después, todavía no está claro cómo unas 72.000 personas pudieron atravesar en tan poco tiempo la frontera entre Marruecos y el enclave español. El Gobierno de Sánchez sostiene que la movilización estuvo impulsada por la desinformación en redes sociales y una mala interpretación de una sentencia del Tribunal Supremo.Sin embargo, el papel de Marruecos continúa siendo uno de los principales puntos de controversia. Según la BBC, un informe policial español señaló una “permisividad total” de las fuerzas de seguridad marroquíes durante la llegada de migrantes. El documento menciona que el despliegue policial en torno a la frontera era menor de lo habitual y recoge testimonios de personas que describieron una actitud pasiva de los agentes.Sánchez ha rechazado que existan pruebas de que el Gobierno marroquí haya organizado o ejecutado la entrada masiva. AP también señaló que el presidente aseguró ante los legisladores que ninguna institución española, europea o internacional había entregado evidencias sólidas que demostraran una planificación por parte de Rabat. Al mismo tiempo, reconoció que la gendarmería marroquí permitió el cruce durante unas 10 horas el 30 de julio, cuando las entradas alcanzaron su punto máximo.La aparente contradicción entre ambos elementos es precisamente uno de los problemas que enfrenta el Ejecutivo.Crisis migratoria en Ceuta sigue semanas después de la entrada de miles de personas desde Marruecos. Foto:AFPEl dilema de SánchezPara Enrique Banús, politólogo español radicado en Perú, la posición de Sánchez debe entenderse a partir del acercamiento que España emprendió hacia Marruecos en los últimos años, especialmente después del cambio de postura de Madrid respecto al Sahara Occidental.El analista considera que la publicación del informe policial coloca al presidente del Gobierno español en una situación particularmente complicada. “No creo que sea una actitud de prudencia, sino simplemente que no sabe qué hacer”, sostiene Banús, quien considera que una acusación frontal contra Rabat podría poner en riesgo el acercamiento diplomático construido por Sánchez.Añade que el problema es que Marruecos posee capacidad para influir sobre los flujos migratorios hacia Ceuta y Melilla. Banús recuerda que un segundo llamado para intentar una entrada masiva, difundido posteriormente en redes sociales, pudo ser contenido por las autoridades marroquíes. “Marruecos tiene capacidad para blindar la frontera. Ahora, que lo haga o no depende de la voluntad política”, afirma.Quiero enviar un mensaje a toda la ciudadanía ceutí. No os vamos a abandonar.Sé que estáis viviendo momentos muy difíciles y que la mayoría de vosotros sois personas tolerantes y solidarias.No vamos a parar de trabajar hasta que Ceuta salga de esta encrucijada más fuerte, más… pic.twitter.com/YXqBciLIol— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) September 3, 2026