Tras un mes sin una intervención pública, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha ofrecido este lunes en la Cadena SER una larga entrevista de una hora de duración. La situación de crisis en Ceuta y la gestión del Ejecutivo ha sido la gran protagonista. El líder socialista, más allá de confirmar que Felipe VI visitará tanto la ciudad ceutí como Melilla, no ha dejado grandes novedades respecto a los mensajes transmitidos en las últimas semanas por parte de los ministros socialistas. Pero la entrevista sí ha servido para volver a visibilizar las diferencias entre Moncloa —y, por consiguiente, el ala mayoritaria del Gobierno— y sus socios de Sumar. PublicidadLa novedad principal en este choque de posiciones tiene que ver con definir cuál fue el papel de Marruecos en la llegada masiva de personas y con el traslado, inmediato o no, a la Península tanto de menores migrantes no acompañados como de adultos solicitantes de protección internacional. Sánchez señaló en la entrevista de este lunes que "la prioridad del Gobierno es que todos esos expedientes se resuelvan en la ciudad autónoma", hablando, en este caso, de los menores. El propósito del Ejecutivo es, por tanto, hacer el triaje en la misma Ceuta antes de decidir qué menores pueden ser trasladados o qué adultos migrantes son potenciales beneficiarios de asilo. "Tenemos esta capacidad ya por fin después de muchas horas de conversación con la ciudad de Ceuta (...). Vamos a tener previsiblemente hasta 6.000 plazas, tenemos suficiente capacidad para hacer frente a la crisis", justificó Sánchez en este sentido.Sin embargo, desde el Ministerio de Juventud e Infancia que lidera Sira Rego, el discurso ha sido, este lunes, muy diferente. Apenas unos minutos después de la entrevista del presidente, Rego verbalizaba, al inicio de su comparecencia en el Congreso, que es "imprescindible" acoger en la Península a los, por lo menos, 1.478 niños y niñas no acompañados que permanecen, desde el pasado 30 de julio, en suelo ceutí. E instaba a hacerlo cuanto antes. Y es que, desgranaba la ministra, es la mejor vía para, por un lado, "destensar" la situación de los servicios asistenciales ceutís y, por otro, "garantizar los derechos y los cuidados" de todos esos menores. "Con los expedientes", aseguraba la también dirigente de Izquierda Unida, "se puede continuar perfectamente desde cualquier punto de nuestro país". Una estrategia opuesta a la que dibujan desde la orilla socialista del Gobierno.No es la primera vez que el Ministerio de Juventud e Infancia habla de reubicar a los menores en la Península. Lo hizo ya hace un par de semanas, después de que trascendiera a los medios un plan de trabajo para trasladar, de manera urgente, a cerca de 500 niñas —los casos más vulnerables— bajo el abrigo de organizaciones especializadas en la protección a la infancia. Un movimiento con el que se conseguiría, insisten a Público desde el ministerio, aliviar la presión sobre Ceuta y facilitar el futuro reparto solidario entre comunidades. No es que sea la única alternativa. Tal y como contó este medio, hay una región con la que Ceuta firmó, hace apenas dos años, un acuerdo bilateral para la acogida de menores migrantes: Andalucía. Este convenio, que sigue en vigor, también podría servir como cauce para agilizar las traslados a la Península.Rego no ha sido la única voz de Sumar que le ha llevado la contraria al presidente del Gobierno. "Apoyar a Ceuta", se posicionaba, en rueda de prensa, el titular de Cultura, Ernest Urtasun, "también significa que pueda volver a la normalidad lo antes posible". ¿La mejor forma de conseguirlo? Activar los traslados a la Península "para que sus expedientes puedan ser evaluados allí". Y no solo de los menores, "también de los adultos que tienen derecho a protección internacional o incluso de los que van a ser devueltos pero tienen por delante un procedimiento largo". No es la primera vez que se hace, ha recordado el ministro. Ocurrió ya en Lampedusa, en el año 2023. "Ese año llegaron a la isla alrededor de 115.000 personas y fueron reubicadas en la península italiana, entre junio y septiembre, más de 64.000", ha tirado de cifras el también portavoz de Comuns, poniendo en el foco al Gobierno de Meloni, "que se ha pasado el verano dándonos lecciones".PublicidadFuentes de Sumar señalan, en conversación con este diario, que la pata socialista del Gobierno no quiere enmendar públicamente la versión inicial de sus ministros que, en los primeros días de la crisis, insistían en el regreso de "todas las personas migrantes" a suelo marroquí. Un extremo que, recuerdan estas voces, impiden de por sí tanto la legislación española como el derecho internacional: "Ya les ha enmendado la propia normativa".El ala socialista del Gobierno, consultada por Público, enmarca el posicionamiento de Sumar en una "reivindicación política" legítima, pero "sin más trascendencia". "Nos tienen que apretar y diferenciarse y entramos en el año electoral", añaden. Pero la realidad, continúan en Moncloa, es que, en el caso de los menores, para poder distribuirlos por la Península, se necesita "tener los expedientes acabados". Si no, apuntan, no los puedes trasladar a otra autonomía. "Esto es el procedimiento legal", sentencian. Diferente es el asunto de las 500 niñas que podrían ser trasladadas de urgencia. Pero en este caso mantendría se necesita la colaboración de Ceuta, que es la administración que tendría que firmar convenios con entidades privadas. "Nunca se ha descartado pero que requiere que lo solicite la ciudad de Ceuta", afirman al respecto.Sobre los adultos que han llegado a Ceuta, en el Gobierno insisten en se han generado espacios y alojamientos para todos. "Allí les vamos a hacer los expedientes para devolver a Marruecos a todos aquellos que no tengan derecho a asilo y que legalmente no se puedan quedar en España", afirman. PublicidadLas fuentes consultadas recuerdan que la Unión Europea, el Partido Popular y Vox están en contra de que nadie sea trasladado a la Península. Y que son las comunidades, en manos de los populares, quienes tienen que dar el visto bueno a la acogida. Todos estos factores dificultan esta iniciativa. Además, reconocen en el equipo de Sánchez, con el auge de los mensajes xenófobos se podrían generar problemas con este tipo de movimientos en cualquier punto del Estado. "Para bien o para mal la ciudadanía de Ceuta es un 10 en convivencia. Hemos visto anécdotas exageradas por televisión en comparación a el civismo y la humanidad de aquellas personas", añaden. "Hay propuestas sobre la mesa y todavía hay que tomar muchas decisiones. Hay pros y contras en todas", destaca por su parte otra de las fuentes consultadas en la orilla socialista del Gobierno al corriente de lo que sucede en Ceuta.La responsabilidad de Marruecos Como sucedió ya en los primeros compases tras la entrada masiva de personas en la ciudad autónoma durante los día 30 y 31 de julio, Sánchez ha exculpado a Marruecos de cualquier responsabilidad en lo sucedido. Es más, ha alabado su "cooperación instantánea". La pasada semana se reflejó la soledad de los socialistas en el Congreso en defensa del reino alauita, sometido a críticas por parte de prácticamente todas las fuerzas políticas de izquierda a derecha. Este lunes varios dirigentes de Sumar han reiterado esas diferencias tras la entrevista con Sánchez en la Cadena SER. "La responsabilidad de Marruecos en la crisis, por acción o por omisión, es clara", dijo el ministro de Cultura Ernest Urtasun. Desde IU, su coordinador federal Antonio Maíllo, apuntó que Sánchez "sigue equivocándose" con respecto a Marruecos ya que allí "no se mueve una hoja sin saberlo sus servicios de información, sin saberlo su Gobierno, sin saberlo su gendarmería". "Hay que romper todo tipo de relaciones con la dictadura marroquí hasta que deje de usar a las personas como armas arrojadizas y como instrumentos de presión", dijo por su parte el portavoz de Podemos Pablo Fernández. Mientras tanto, Sánchez puso de manifiesto que ambos Gobiernos "estuvieron al habla constantemente" durante esos días de julio. "Ningún centro de inteligencia con los que habitualmente el Gobierno de España colabora alumbra ninguna duda sobre la participación de una u otra forma por parte de las autoridades marroquíes", añadió al respecto. En Moncloa las fuentes consultadas rechazan desde hace días las "teorías de la conspiración" sobre el papel del régimen marroquí. También se han vislumbrado diferencias este lunes sobre la cooperación marroquí en el caso de los expedientes sobre reagrupamiento familiar para los menores. "El mensaje que nos trasladan las autoridades de Marruecos es que van a facilitar el reagrupamiento y vamos a facilitar el retorno cuando se produzca esta petición", dijo Sánchez en la entrevista. Pero, según los datos que maneja el ministerio de Juventud e Infancia, esta dista mucho de ser una realidad. "Antes del 30 de julio ya se habían enviado a Marruecos alrededor de 600 expedientes para verificar la situación de los menores. ¿Saben cuál ha sido la respuesta hasta hoy? El silencio. Seguimos esperando", aseguró Rego durante su comparecencia en el Congreso. Los datos respaldan a la ministra. Tal y como contó Público, España lleva 14 años sin devolver un solo menor a suelo marroquí. Todo ello a pesar del acuerdo bilateral que firmaron ambos países en 2007 y que Rabat ha incumplido sistemáticamente.