Lo que más primó fue la duda. Muchos esperaban que el nuevo proyecto tuviera una cifra menor, en coincidencia con el mensaje de austeridad del Gobierno nacional.

¿Cómo se financiarán esas cuentas? ¿En qué gastará ese dinero el nuevo gobierno? ¿Cuál será el impacto en el Congreso?

El reto será lograr aprobar la ley de ajuste propuesta para sanear las cuentas públicas.