Tras la muerte de Harald V, el príncipe heredero de 53 años llega como un rey respaldado por el pueblo, pero condicionado por las controversias de su familia.

Su reinado, tras el fallecimiento del rey Olav en 1991, fue un largo ejercicio de continuidad, estabilidad y adaptación en una Noruega con una democracia plenamente consolidada.

El rey Harald ha muerto. �Viva el rey! La caracter�stica expresi�n ritual que tan bien define la continuidad del poder en toda Monarqu�a dado que el trono nunca queda vacante...