El rey Harald V de Noruega murió este viernes 28 de agosto a los 89 años, poniendo fin a un reinado de 35 años y dando paso automáticamente a su hijo Haakon como nuevo monarca del país. El Palacio Real informó que Harald falleció apaciblemente a las 6H35, hora de Noruega, en el hospital nacional Rikshospitalet, donde permanecía ingresado desde el 17 de agosto.“Con profunda tristeza anunciamos que Su Majestad el rey Harald nos dejó el día de hoy. El rey Harald falleció apaciblemente en el hospital nacional (Rikshospitalet) el viernes 28 de agosto, a las 6H35” (04H35 GMT), señaló el Palacio en un comunicado.Harald V padecía anemia hemolítica, una enfermedad de la sangre que provoca una destrucción anormalmente rápida de los glóbulos rojos. En los últimos años enfrentó reiterados problemas de salud, aunque se negó a abdicar y sostuvo que había jurado ejercer el cargo de por vida ante el Parlamento.PublicidadLa situación del monarca había generado preocupación desde el jueves, cuando se informó que su estado era “extremadamente grave”. Desde entonces, casi toda la familia permaneció junto a él. Entre quienes lo acompañaron estuvo Marius Borg Høiby, hijo de Mette-Marit, esposa del príncipe Haakon y ahora reina de Noruega. Høiby, nacido en 2001 de una relación anterior de Mette-Marit, fue condenado recientemente a cuatro años de cárcel por dos violaciones.La noticia sobre el estado de salud del rey también llevó a ciudadanos a acercarse al Palacio Real para dejar flores en su honor. “Claro que es triste. Es un símbolo de nuestro país. Y naturalmente, es triste que algo tan hermoso termine”, dijo a AFP frente al Palacio Maja Otvik, de 36 años.La especialista en realeza Caroline Vagle, del diario SE og Hør, describió el impacto de la muerte entre los noruegos. “Muchos de nosotros tenemos la sensación de haber perdido al abuelo de toda la nación”, comentó a AFP.PublicidadPublicidadTras conocerse el fallecimiento, la bandera del Palacio Real fue colocada a media asta. El primer ministro Jonas Gahr Store expresó su “profunda tristeza” y se decretó luto nacional hasta el día de los funerales.La sucesión se produjo de manera automática. El príncipe Haakon, de 53 años, heredero del trono, se convirtió en rey de Noruega tras la muerte de su padre. Su hija Ingrid Alexandra, de 22 años, pasó a ser princesa heredera.Los homenajes también llegaron desde otras monarquías europeas, debido a los vínculos familiares de Harald V con las casas reinantes de Inglaterra y España. El rey Carlos III destacó la “calidez y humildad” de su “querido primo” Harald. Por su parte, la Casa Real española resaltó su “dedicación incansable al servicio de Noruega y de su pueblo, antes y durante sus 35 años de reinado”. Los reyes de Países Bajos, Bélgica, Suecia y Dinamarca también enviaron mensajes de condolencia y homenaje.Harald V llegó al trono en 1991, después de la muerte de su padre, Olav. Durante sus años como monarca representó una imagen de una Noruega abierta y tolerante. En 2016, durante un discurso por sus 25 años en el trono, expresó esa visión del país: “Los noruegos son chicas que aman a chicas, chicos que aman a chicos, y chicas y chicos que se aman entre sí”. En el mismo discurso añadió: “Los noruegos creen en Dios, Alá, el Universo y en nada”.En los últimos años, sin embargo, la familia real noruega también estuvo marcada por distintos escándalos, entre ellos varios relacionados con Mette-Marit. En enero de este año, la publicación de archivos vinculados al delincuente sexual estadounidense Jeffrey Epstein reveló una amistad hasta entonces desconocida entre él y la princesa. Los documentos incluyeron mensajes de tono íntimo intercambiados entre 2011 y 2014, cuando Epstein ya había sido condenado en Estados Unidos por solicitar los servicios sexuales de una menor.A esta situación se sumaron los problemas de salud de Mette-Marit, quien padece una enfermedad pulmonar incurable y tuvo que someterse a un trasplante de pulmones en junio, además del proceso judicial de su hijo Marius Borg Høiby. El joven, de 29 años, fue condenado en junio a cuatro años de cárcel por dos violaciones, una de ellas cometida en 2018 en la residencia oficial de su madre y del príncipe heredero, además de otros 32 cargos.PublicidadHøiby apeló la condena y, mientras espera el nuevo proceso, permanece bajo arresto domiciliario con un brazalete electrónico. (I)