Quienes hayan observado el eclipse sin la protección adecuada pueden haber expuesto su retina a una radiación capaz de provocar daños irreversibles.

Mirar directamente al Sol puede provocar una pérdida de visión central, distorsión de los objetos, percibiendo las líneas rectas como onduladas, alteración de los colores o…

Este fenómeno astronómico excepcional podrá observarse el 12 de agosto desde distintos puntos