Durante un eclipse total, solo hay que protegerse de la misma cosa que cualquier otro día: la intensa luz y radiación del Sol, que nuestros ojos no pueden soportar si los miramos directamente. Un día normal, el brillo cegador de nuestra estrella nos hace apartar la vista de inmediato; pero durante un eclipse avanzado, se hace mucho más tentador, y además soportable, mirar directamente al Sol. Pero para evitar daños graves en los ojos, siempre hay que hacerlo con gafas de protección, y solo con las homologadas con la certificación ISO 12312-2.Este material, al que no estamos habituados, solo requiere seguir tres reglas básicas de uso:1. Revisarlas y probarlas antes del eclipseLas gafas de eclipse son un material de protección muy asequible, fácil de conseguir (en puntos de reparto gratis y tiendas especializadas) y cómodo de utilizar. Pero también son delicadas. Antes de usarlas, hay que comprobar que estén en buen estado: mirando a contraluz podrá observarse si están rayadas o perforadas. En ningún caso habrá que usar gafas que parezcan deterioradas. Si tienen más de 7 años, es aconsejable adquirir unas nuevas.Hasta que las usemos, han de estar bien protegidas (en su propia funda, en un sobre o en una funda de otras gafas). Es muy recomendable probarlas antes del eclipse, observando el Sol cualquier día: con ellas puestas, no vemos nada más que el astro rey.2. Cómo usarlas: breves observacionesComo un eclipse no emite ninguna radiación distinta a la de cada día, no hay que tener las gafas puestas durante todo lo que dura el fenómeno astronómico. Solo cuando se mira directamente al Sol. Tal y como han explicado el Gobierno y la ONCE, en una campaña conjunta, ni siquiera con esta protección se ha de observar durante un tiempo prolongado: “Hay que bajar la mirada para ponerse las gafas antes de mirar al Sol, mirar brevemente unos segundos, apartar de nuevo la mirada y, solo después, quitárselas”, han señalado en un comunicado conjunto. Es aburrido mirar más de un minuto (no hay movimiento) y se hará incómodo por el calor.Más importante aún: nunca, ni un solo instante, han de usarse para mirar a través de prismáticos, telescopios o cámaras de fotos y vídeo. La óptica de esos instrumentos amplifica la radiación solar, haciendo que pueda atravesar y perforar las gafas.3. Sin ellas solo durante la totalidadAunque las llamemos gafas de eclipse, en realidad son unos visores solares con otras muchas aplicaciones (observar manchas solares y tránsitos de planetas o aviones delante del Sol). Sus fabricantes no suelen incluir instrucciones específicas para usarlas durante los eclipses. Así hay que hacerlo, dependiendo del tipo de eclipse:Eclipse parcial o anularEn todo momento —antes, durante y después del fenómeno— hay que llevarlas todo el rato para mirar al Sol, en cualquier eclipse que no sea total. Pasados unos segundos de observación, aparta la mirada y, a continuación, retira las gafas de protección. Si estás en la zona de eclipse parcial, ni se te ocurra mirar hacia el Sol sin haberte puesto antes las gafas. Pero, si no estás mirando directamente al Sol, las gafas no sirven para nada e impiden que veas lo que pasa a tu alrededor.Eclipse totalUn eclipse total siempre empieza y termina con una fase de parcialidad, en la que hay que usar las gafas como en ese otro tipo de eclipses. Solo durante la breve fase de totalidad (como máximo 1 minuto 50 segundos, en puntos muy concretos) se puede mirar el fenómeno sin protección. Es más, hay que hacerlo para poder ver un espectáculo natural único, algo que no puede verse en ningún otro mundo del Sistema Solar: durante la totalidad, vemos con nuestros propios ojos un Sol negro rodeado de un halo blanco, que es la corona sola.Estos son los pasos que hay que seguir para ver los instantes de eclipse total de manera segura, evitando cualquier riesgo para tus ojos:¿Puedo quitarme las gafas cuando el eclipse sea total? Esta es la manera segura de hacerloLa clave para poder ver el fenómeno en su momento culminante, y sin riesgo de daños oculares, es no exponerse a la potente luz del Sol en cuanto reaparece tras la totalidad