Miedo, angustia, temblores, alteraciones del sueño y dificultad para concentrarse pueden aparecer tras una emergencia.

El fenómeno puede provocar vértigo, náuseas y sensación de desplazamiento, especialmente en personas afectadas por el estrés posterior al sismo.

Miedo, temblores y dificultad para reaccionar son algunas respuestas posibles. Saber qué decir y hacer puede marcar la diferencia.

Miedo, angustia, temblores, alteraciones del sueño y dificultad para concentrarse pueden aparecer tras una emergencia.

Revisar posibles daños en las edificaciones, mantenerse preparado ante réplicas, establecer puntos de encuentro y evitar rescates improvisados.

Identificar zonas seguras y saber dónde refugiarse durante un sismo son aspectos fundamentales para reducir riesgos y proteger a toda la familia.

Respirar, concentrarse en el siguiente paso y conocer las zonas seguras puede ayudar a evitar que el pánico bloquee la reacción.