El presidente nicaragüense, encaramado al poder a costa de represión, impulsa en el Congreso una norma que impide a opositores competir en elecciones abiertas y libres, eliminando así la democracia en el país centroamericano. “Ese es el tipo de elecciones que no volverán jamás”, advirtió su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo.

La decisión del presidente Daniel Ortega de cerrar la puerta a nuevas elecciones en Nicaragua provocó una fuerte reacción de Costa Rica, que condenó sus declaraciones y exigió…

Tras la condena internacional por el anuncio de que no habrá más elecciones en Nicaragua, el régimen ha matizado diciendo que no habrá intervencionismo.