Por primera vez, el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega ha anticipado que no permitirá elecciones que pongan en riesgo la continuidad del oficialismo y ha ordenado al Parlamento preparar el marco legal para ello. Lo anunció el pasado domingo, en la conmemoración del 47 aniversario de la revolución sandinista, en una inusual aparición pública.

Ortega, exguerrillero del Frente Sandinista que lideró la revolución contra la dictadura de los Somoza, acumula casi 20 años consecutivos en el poder. Tras perder varias elecciones en los 90, fue reelegido en 2007, pero desde entonces, su régimen ha derivado en un modelo cada vez más autoritario.