Nicaragua avanza hacia la aprobación de una reforma, a inicios de agosto, para impedir que partidos opositores compitan en elecciones como lo solicitó el presidente Daniel Ortega.
La Asamblea Nacional y la autoridad electoral -controladas por el gobierno- comenzaron este miércoles a definir las leyes que, según la copresidenta Rosario Murillo, pretenden bloquear comicios “orientados por Estados Unidos”.
“Ese es el tipo de elecciones que no volverán jamás”, advirtió Murillo este miércoles en declaraciones a un medio estatal, un día después de que Washington advirtiera que no se quedará de “brazos cruzados” frente a los planes de la “dictadura”.
“Elecciones, sí, pero elecciones propias (…), de nuestro pueblo bendito, diseñadas, organizadas desde nuestra soberanía nacional, desde nuestra dignidad”, añadió.
El matrimonio de Daniel Ortega y Rosario Murillo gobiernan Nicaragua en una “copresidencia”










