Crece número de clientes que giraron jugosas sumas por carros de hasta 2.000 millones de pesos.

Mientras un sector asegura que se trata de incumplimientos comerciales por cambio de concesión, clientes hablan de estafa y concierto para delinquir.

Crece número de clientes que giraron jugosas sumas por carros de hasta 2.000 millones de pesos.

Según dijo, él ya tenía un vehículo, quiso otro y tras dar el abono nadie le responde.

El empresario explicó que el 20 de mayo consignó 30.000 dólares para asegurar el cupo de fabricación del vehículo.

El caso de Ferrari en Colombia genera incertidumbre entre clientes por posibles incumplimientos en la comercialización.

El carro, un Ferrari Purosangre, fue adquirido en Autos Italianos de Colombia. El comprador ha entregado más de 500 millones de pesos y nadie responde.