En un relato que podría haber significado un compendio de excesos, la adaptación resulta respetuosa e incluso erudita, sin que ello redunde en desvíos innecesarios e hiperbólicos.

Ofrece la misma odisea que Camerini pero con todas sus cicatrices y un fino envoltorio de tristeza mayúscula por el tiempo ido entre juegos y malicias de los dioses

El poema clásico se transforma, en manos del director, en una elegía que abandona la épica del regreso para explorar la culpa del superviviente, la deuda con los muertos y el…