15/07/2026 a las 17:56h.

Como todas las películas del director Christopher Nolan, esta también es una empresa homérica, una gran producción atiborrada de minutos (172), de potencia visual y de carga filosófica y profundidad en su personaje principal, Odiseo, el mismo que interpretó Kirk Douglas con el nombre ... de Ulises para la inolvidable película de Mario Camerini en 1954. El propio Nolan adapta a sus modos y formas el poema homérico con respeto a su estructura y su métrica, con respeto también a sus interiores culturales y morales de hace más de 2.500 años y con algún 'postizo' adecuado a la mirada actual sobre la guerra, sobre la culpabilidad, la conciencia, el arrepentimiento y una cierta osadía, aunque prudente, hacia la cólera de los dioses. Como si Nolan, ante la imposibilidad del hexámetro homérico, también hubiera escarbado en el poema de Cavafis, e incluso en Esquilo y su tragedia de Agamenón, cuya vuelta a casa tras la Guerra de Troya queda expresada en esta película en singular paralelo con la de Odiseo.

Cine

Charlize Theron

Matt Damon