La empresa que controla el Grupo Clarín deberá desprenderse de 6 millones de clientes móviles junto con la infraestructura asociada. Además, tendrá que garantizar durante dos años el acceso de un nuevo operador a su infraestructura, espectro, sistemas y condiciones de interconexión, con el fin de asegurar la continuidad y calidad de los servicios mientras el nuevo competidor desarrolla su propia red.

As Telefónica continues Latin America exodus

Esta semana se vencen los plazos administrativos y no habría una nueva prórroga; sería con la condición de que desinvierta en telefonía móvil