Frente a la ironía de Andy Warhol y Gerhard Richter, la obra del artista británico convirtió el hedonismo y la vida cotidiana en un programa estético propio, con ecos de Picasso y Henri Matisse

Hockney's “Portrait of an Artist (Pool With Two Figures)” broke the record for the most expensive painting ever sold at auction by a living artist.

El británico era considerado una de las figuras más influyentes del arte contemporáneo y del Pop Art.