El pintor, que tenía 88 años, alcanzó un éxito masivo con sus coloridas escenas de California, Normandía y el Reino UnidoDavid Hockney en 2017 en París.Luc Castel (Getty Images)David Hockney, uno de los artistas británicos más influyentes del siglo XX, ha muerto este viernes en Londres a los 88 años, según ha confirmado su equipo de comunicación en un mensaje. Su obra –marcada por su pasión por las innovaciones técnicas, siempre preguntándose por las formas de renovar los modos de representación de lo real– quedará como una iconografía de las revoluciones sexuales, económicas y estéticas de una época. Pocos artistas alcanzaron un éxito tan masivo en vida: trascendieron sus altísimas palmeras de Los Ángeles, sus piscinas suburbiales, y los aspersores de riego sobre el césped. Además, en 2018 batió el récord de la obra más cara de un artista vivo que se subastó por 80 millones de euros. Poco antes de inaugurarse una de sus últimas grandes retrospectivas en el Tate Britain de Londres, en 2017, uno de los comisarios le preguntó qué le gustaría que la gente extrajera de este estudio de seis décadas de su obra. “Un poco de alegría”, respondió Hockney, “que disfruten del mundo como yo disfruto mirándolo”. le siguió una década más de trabajo prolífico, con un enfoque multimedia en la creación de imágenes, siempre involucrando nuevas tecnologías a su proceso creativo. En 2020, día a día, a obra por día, el artista se pasó el confinamiento de la covid pintando en su ipad su particular consagración de la primavera. Lo hizo en su casa de Normandía. El resultado, 116 obras que luego traspasó al lienzo y que expuso en 2021 en la Royal Academy de Londres y luego plasmó en un libro. En marzo de este año, se inauguró una muestra en la Serpentine Gallery de Londres, con una de las obras más ambiciosas de su larga carrera: un monumental lienzo de 70 metros de longitud, inspirado en el tapiz de Bayeux y en ese cambio de las estaciones en Normandía.[Noticia de última hora. Habrá actualización en breve]Archivado EnCultura