Mucho se ha escrito estos días sobre las contradicciones del feminismo que baila con Bad Bunny; pero poco hablamos de las contradicciones de quienes, no siendo religiosos, celebran la visita del Papa solo porque dice algunas cosas que suenan progresistas y se olvidan de todo lo que sigue siendo reaccionario en la Iglesia católica

es casualidad que se junten dos de los grandes referentes de la izquierda mundial, el papa y Bad Bunny, en Madrid y casi en el mismo estadio de fútbol

No se peleen por los sitios en misa: donde no se ve nada es donde se entiende todo