Irene Escudero |

Madrid (EFE).- Este fin de semana en España hay dos nombres indiscutibles: el papa León XIV y Bad Bunny. Y aunque las letras explícitas del ‘Conejo Malo’ choquen con los preceptos de la fe católica, jóvenes creyentes ven completamente compatible rezar y disfrutar del concierto del puertorriqueño y, de hecho, algunos acudirán a ambos eventos.

«Hay letras que son muy explícitas y me encantaría que no estuvieran, pero es su forma de expresarse y la gente las escucha -me incluyo porque he ido al concierto-, pero de escucharla a practicarla hay una diferencia», dice a EFE Carmen Gómez.

Ella asistió el 31 de mayo al segundo concierto en Madrid de Bad Bunny, «no por las letras sino por el show», y está expectante por ver al papa en Canarias, donde reside.

Carmen tiene 26 años, es farmacéutica, está haciendo el segundo año de doctorado investigando cómo mejorar el tratamiento del párkinson, va a misa asiduamente, le gustan Coldplay, Imagine Dragon y también Bad Bunny.