El primer acto multitudinario del sumo pontífice, junto al Bernabéu, coincidirá en día y hora con uno de los conciertos del artista puertorriqueño, que será en el estadio Metropolitano

Dicen que quien peca y reza empata. Todo apunta a que este será el plan de muchos en Madrid el fin de semana de los próximos 6 y 7 de junio. Por un lado, darán rienda suelta a su lado más fiestero en alguno de los diez conciertos que Bad Bunny llevará a cabo en la capital; por otro, encontrarán un rato para la oración y el acto de contrición aprovechando la visita del Papa, prevista para las mismas fechas. Las coincidencias son milimétricas: el primer acto multitudinario del sumo pontífice, junto al Bernabéu, coincidirá en día y hora con uno de los conciertos del artista puertorriqueño, que se celebrarán en el estadio Metropolitano. Y los hoteles ya empiezan a hacer caja, pese a quedar dos meses y medio para las citas.

Los expertos que analizan el impacto de este tipo de eventos auguran una ciudad hasta los topes de fieles y de fans del buen perreo, sin que ambos conceptos sean excluyentes entre sí. Resultado: cientos de miles de visitantes internacionales que reservarán en hoteles que hoy están ya casi llenos, hosteleros frotándose las manos, millones de euros previstos en ingresos y la capital presionada como nunca.