En el último mes, numerosas empresas extranjeras redujeron o cerraron sus operaciones en Cuba ante la presión de Estados Unidos y el riesgo de quedar expuestas a sanciones por sus vínculos con el conglomerado económico-militar cubano Gaesa. Las sanciones de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC por sus siglas en inglés) impiden cualquier tipo de actividad económica de las empresas con contrapartes estadounidenses, lo que aceleró el éxodo. La estrategia de Washington es combinar las sanciones económicas contra figuras y empresas del régimen, las medidas jurídicas, como la histórica inculpación de Raúl Castro (95 años) por el abatimiento de dos avionetas en 1996, y un bloqueo petrolero de facto desde principios de año.

Las grandes compañías hoteleras abandonan su negocio en la isla, asustadas ante el desplome del sector turístico provocado por la grave crisis económica y las amenazas de…

El temor a que el Gobierno de EE.UU. congele activos en su territorio obliga a hoteleras y aerolíneas a replegar su actividad en la isla