Estados Unidos quiere dar un jaque mate político a Cuba y para lograrlo hace tiempo que apostó, sin descartar nunca del todo una intervención militar, por un estrangulamiento económico de la isla. Además de someterla a un bloqueo brutal, el Gobierno de Donald Trump amenaza con importantes sanciones a las empresas extranjeras con inversiones en la isla caribeña que colaboren con el Grupo de Administración Empresarial (GAE, más comúnmente conocido como GAESA), conglomerado vinculado a las Fuerzas Armadas Revolucionarias. La estrategia empieza a dar sus frutos: esta semana varios grupos hoteleros, entre ellos los españoles Iberostar y Meliá Hoteles, han anunciado que abandonan parte de sus negocios en Cuba.PublicidadLas primeras crónicas señalan que estas empresas han cedido al ultimátum del Gobierno de Trump que entra en vigor el próximo 5 de junio. Ese día, ya tendrá efectos la orden ejecutiva 14404, aprobada el pasado 1 de mayo, por la que se amenaza con congelar los activos en territorio estadounidense de todas las empresas o personas extranjeras que trabajen y colaboren con el Gobierno de Cuba. ¿Pero realmente esto es así? ¿Han cedido estas empresas a las presiones de Estados Unidos o están aprovechando una ventana de oportunidad para escapar del evidente deterioro económico de Cuba y sobre del turismo?La propia Meliá ha explicado en una nota remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) (PDF) que su decisión de "concluir de forma inmediata la prestación de los servicios de gestión y comercialización" de 15 de sus hoteles en Cuba es producto de "los acontecimientos y circunstancias que van sucediendo en el contexto geopolítico social, legal y económico de la República de Cuba". Ni Meliá, ni Iberostar ni el resto de grupos que han decidido cortar lazos con La Habana niegan que la falta de perspectivas de Cuba como destino turístico es uno de los motivos principales tras esta decisión. El economista Juan Torres, catedrático jubilado de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla, coincide con Meliá en que el contexto político, pero también el económico, están jugando cada uno su papel: "Probablemente, la salida de estas empresas se deba a una mezcla de ambas circunstancias. La situación geopolítica en Cuba es muy delicada, pero el negocio turístico también está cayendo mucho y es posible que estas empresas hayan pensado que era el momento de salir". Publicidad"Desde el punto de vista económico, Estados Unidos ha pasado de la diplomacia a una presión directa sobre Cuba. La Administración Trump está creando un ambiente favorable para sacar su estrategia adelante", abunda Torres en su análisis. Lo cierto es que la situación económica en Cuba es pésima como fruto del bloqueo. Sin apenas combustible después de que Trump cerrara el grifo del petróleo venezolano, el país enfrenta una crisis energética sin precedentes con cortes de luz de 20 horas al día. Además, el Producto Interior Bruto (PIB) cubano ha caído un 15% desde la pandemia. La peor de todo es que la grave crisis económica está lastrando la experiencia de los visitantes y la demanda turística. El turismo, el principal motor económico del país, ha gripado hace tiempo: Cuba recibió en 2025 un total de 1,81 millones de turistas, un 18% menos que en 2024. Es el peor registro desde el año 2002. Pero como en Cuba todo es susceptible de empeorar, las cifras de 2026 son sensiblemente peores: el turismo en la isla vive su peor momento con un desplome del 55,8% en la llegada de visitantes internacionales en los cuatro primeros meses del año, hasta los 328.608, tras un abril con apenas 30.551 turistas.PublicidadLa fuerte caída de la llegada de turistas arrastra al fondo al negocio hotelero, aunque en este caso Meliá ya había hecho los deberes y venía operando desde principios de años solo con la mitad de sus hoteles. En este sentido, la empresa española ha subrayado que el impacto de cancelar sus operaciones en la isla es "limitado". No hay más que ver la evolución de las cifras de negocio de la empresa española durante los últimos dos años en Cuba para darse cuenta de ello. En 2024, el volumen de negocio de Meliá alcanzó 12,7 millones de euros, apenas el 0,6% de su facturación total. Un año después, en 2025, la cifra de negocio apenas alcanzó los 11 millones de euros. El año pasado, el grupo hotelero español facturó 2.100 millones por sus negocios en todo el mundo."Situación crítica"A todo ello hay que sumar que desde el 14 de mayo, según confirmaron, las autoridades cubanas, no queda "absolutamente nada" de diésel y fueloil. El Gobierno cubano ya no oculta que la condición es "crítica" tras el endurecimiento por parte del bloqueo de Estados Unidos a la isla desde principios de este año. En esta línea, varios vuelos a Cuba se han suspendido debido a la crisis energéticas del país; por ejemplo, Iberia ha adoptado temporalmente esta medida a partir de junio, por ejemplo. Pese a que Meliá ya estaba funcionando a medio gas, la empresa todavía en febrero afirmaba, categórica, que no iba a retirarse de Cuba. Durante la rueda de prensa de presentación de los resultados de 2025, el presidente y consejero delegado de la empresa, Gabriel Escarrer, fue tajante al respecto: "No es nuestra intención ningún tipo de retirada, ni mucho menos, y nos sentimos muy cómodos con la estructura que tenemos en el país y con nuestra posición de liderazgo en los hoteles de Cuba".Pero desde entonces, la situación ha ido cambiando muy rápidamente, a velocidad de vértigo. Lo resume bien Juan Torres: "La situación económica de Cuba es francamente compleja. El país está sujeto a un bloqueo cruel que no ha padecido ningún otro en el mundo. Es muy difícil que en estas condiciones una economía tan dependiente del exterior como la cubana pueda salir adelante".Torres también apunta que es Estados Unidos quien está provocando el problema en Cuba. "Hace ya mucho tiempo que Estados Unidos quiere apropiarse de los recursos de otros países. Pero con Trump ya no lo disimula, lo dice con toda claridad. El problema es el silencio de quien contempla esta situación. En este sentido, la Unión Europea ha perdido su dignidad internacional, no solamente en Cuba, sino en otros muchos lugares del mundo", apostilla el profesor.
El plan de Trump para asfixiar a Cuba sacude a las empresas españolas en la isla: "Ya no disimula"
Las grandes compañías hoteleras abandonan su negocio en la isla, asustadas ante el desplome del sector turístico provocado por la grave crisis económica y las amenazas de sanciones por parte EEUU....












