El Papa prefiere como vehículos principales un 4x4 de gasolina y una 'pick-up' diésel. Deja en Roma modelos eléctricos y solo utilizará 'buggies' sin emisiones en desplazamientos cortos como en el estadio Santiago Bernabéu

Desde aquella primera limusina alemana con trono y botones para dar órdenes, los vehículos papales reflejan casi un siglo de evolución del automóvil, la seguridad y la propia…

El utilitario español hace más de cuatro décadas tuvo que ser transformado a contrarreloj para salvar la primera visita de Juan Pablo II en 1982