Los papamóviles que utilizará el pontífice León XIV en su visita oficial a España, del 6 al 12 de junio, ya han llegado a nuestro país. Para esta ocasión, los modelos elegidos son un Isuzu D-Max y un Mercedes Clase G, ambos adaptados a las necesidades de seguridad, confort y visibilidad que necesita el jefe de la Iglesia católica para saludar a los feligreses que se acercan a verlo en sus desplazamientos multitudinarios.
El Vaticano comenzó a utilizar automóviles oficiales en 1930, durante el pontificado de Pío XI. El 14 de noviembre de ese año, Mercedes-Benz donó para la ocasión un ejemplar del 460 Nürburg limusina, que contaba con un único asiento posterior tapizado en brocado carmesí. Este ejemplar equipaba un motor de 80 CV y podía alcanzar una velocidad punta de 110 km/h.
Casi un siglo después, los vehículos que utilizará León XIV durante su visita a España poco tienen que ver con aquella elegante limusina alemana. La evolución de los papamóviles refleja los cambios vividos por la propia Iglesia, el desarrollo tecnológico de la industria del automóvil y la creciente importancia de la seguridad en los desplazamientos públicos del pontífice.
Un Mercedes con un trono incorporado para el PapaAntes de la llegada del automóvil, los desplazamientos de los Papas se realizaban en carruajes de gala y mediante la tradicional “silla gestatoria”: un trono portátil que era transportado a hombros para que el pontífice pudiera ser visto por encima de la multitud. Sin embargo, la llegada del motor transformó una tradición centenaria y abrió el camino a una evolución que continúa hasta nuestros días.












