El conjunto griego, que se impuso por 92-85 en la final en casa, frenó el amago de remontada de los blancos en el tramo final forzando varias faltas muy polémicas.

Una actuación estelar de Mario Hezonja, casi infalible desde la línea de tres, lleva a los blancos al duelo con Olympiacos del domingo. La lesión de Garuba, la nota negativa

Hezonja y Feliz propulsan a los de Scariolo ante un tierno rival