La tasa de emancipación juvenil se sitúa en apenas el 14,5%, el mínimo histórico desde que se tiene registro, mientras que la edad estimada para poder independizarse alcanza ya los 30,2 años...

La dificultad de los jóvenes para acceder a una casa no solo retrasa la emancipación: está alterando la cultura del ahorro, la formación de familias y la idea misma de futuro

Pese a tener estudios o un empleo estable, muchos sienten que independizarse y formar una familia es algo cada vez más lejano