Abandonar el hogar familiar nunca ha sido tan difícil para los jóvenes. Y no es una manera de hablar. El alquiler promedio de un piso se come el 98,7% del sueldo de un joven y eso empuja a la tasa de emancipación juvenil a mínimos históricos: solo un 14,5% de los jóvenes menores de 29 consiguieron emanciparse en 2025. El sueldo medio es de 1.176 euros entre los jóvenes y el alquiler medio, de 1.191 euros. A quien se aventurara, le quedarían 20 euros para vivir. La edad media ya alcanza los 30,2 años, según el Observatorio de Emancipación publicado este viernes por el Consejo de la Juventud de España.
Estos 30,2 años ya rebasan incluso la consideración estadística de juventud, alerta el duro informe basado en la Encuesta de Condiciones de Vida del INE. Alerta, además, que el alquiler por habitaciones ha crecido un 85,4% desde 2022, con cifras de Idealista, lo cual permite a los caseros elevar su rentabilidad.
Ni el aumento del salario medio de los jóvenes de un 1,7% hasta los 14.292 euros anuales, ni el mayor descenso del desempleo juvenil desde antes de la crisis de 2008 hasta el 17,2% atenúan una crisis de vivienda en que los precios crecen mucho más que los indicadores laborales.
El precio de compraventa crece también a ritmos altísimos y no es una alternativa al alquiler, sobre todo porque exige una gran cantidad de ahorros para alcanzar el 30% recomendado de entrada para la hipoteca. Con la vivienda protegida estancada y la vivienda libre a un precio medio de 223.000 euros (un 13% más que el año anterior), una persona joven necesita dedicar su salario íntegro durante 15,6 años para comprar en propiedad. Las cifras de precios promedio se disparan aún más en grandes ciudades y áreas metropolitanas.













