Giro inesperado en el proyecto de ampliación de la línea 11 de Metro de Madrid hacia el sur. Los problemas que el Ministerio de Defensa planteó a la Comunidad para que el final de ese recorrido acabara en Cuatro Vientos han hecho cambiar el planteamiento que la Consejería de Transportes ideó inicialmente, beneficiando a los habitantes de Leganés y a los que pedían una conexión directa con Metrosur.

A finales de año, el Gobierno de Ayuso sacó a licitación un estudio para llegar hasta la parada de Cuatro Vientos (con Cercanías y línea 10) desde La Fortuna, sin estaciones intermedias y bajo los terrenos militares de la base aérea situada en la zona. La noticia no gustó al departamento que dirige Margarita Robles, que planteó un veto a esta extensión del suburbano bajo sus terrenos con un informe desfavorable a la propuesta de la Comunidad.

Los lugares exactos por los que iba a discurrir el túnel eran una incógnita, debido a que el documento público expuesto contaba con la mayor parte de su información censurada. Las ocupaciones temporales y las expropiaciones necesarias para completar el proyecto dejaban intuir que el túnel iba a rodear las pistas de aterrizaje y despegue de la base aérea y pasar bajo un campo de golf de nueve hoyos que posee el Ejército en este espacio, llamado oficialmente Centro Deportivo y Sociocultural Militar del Ejército del Aire Barberán y Collar.