Marcha atrás de la Comunidad de Madrid en uno de sus planes de ampliación de la red de Metro más polémicos. Uno que, de hecho, suponía su reducción para muchos residentes. El Gobierno autonómico ha descartado eliminar la línea 1 en la estación de Pinar de Chamartín, que conecta con la 4 y la 1 de Metro Ligero, como planteaba en el estudio informativo que contó en un primer momento con mayor respaldo técnico por parte del Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso.
“¡La L1 se queda!”. Con el gran eslogan de la movilización, celebran desde la Asociación Vecinal Sanchinarro la rectificación de la administración regional. “La respuesta unánime de los vecinos de Sanchinarro, Virgen del Cortijo y Pinar de Chamartín es hoy una realidad. Las asociaciones nos reunimos en la Asamblea de Madrid con Ignacio Catalá, secretario de Transportes del PP de Madrid y Carlos González, diputado y presidente del PP de Chamartín. Se nos informó de que, tras las alegaciones presentadas, el PP ha tomado la decisión de no tocar la estación”, exponen.
Desde la entidad vecinal aclaran que no se les ha detallado el proyecto finalmente escogido, pero festejan que “podremos coger como hasta ahora la línea 1 en Pinar de Chamartín, sin hacer traslado en Chamartín”. El efecto de la medida no era solo para quienes viven cerca de la estación afectada, también repercutía directamente en quienes utilizan la línea 1 de Metro Ligero, que se habrían quedado sin conexión directa con una línea vertebal y que conecta con el centro.









