Andrea Gallego Rodríguez |

Madrid (EFE).- Los centros educativos se enfrentan al reto de adaptarse a unas condiciones meteorológicas cada vez más adversas debido al cambio climático, como las altas temperaturas, los incendios o las inundaciones, y aunque ya se están impulsando medidas, la comunidad educativa alza la voz contra las soluciones provisionales y advierte de que queda un largo camino por recorrer.

Esta semana ha comenzado el curso escolar, con la sombra de las altas temperaturas que incidieron en el final de las clases el pasado mes de junio -con una intensa y larga ola de calor- y la reciente amenaza de fuertes lluvias que han tenido en vilo los últimos días a las comunidades mediterráneas, dos años después de la dana de Valencia.

200 millones de euros entre las autonomías

El pasado mes de julio, el Consejo de Ministros aprobó la propuesta del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico para distribuir 200 millones de euros entre las autonomías para medidas de climatización y eficiencia energética en los centros educativos, una inversión que viene precedida de medidas que han ido adoptando las comunidades autónomas, que la comunidad educativa considera insuficiente.