Actualizado S�bado,
septiembre
02:29"�Europa necesita hacer algo grande en el espacio!", asevera con convicci�n el comandante Thomas Pesquet, el astronauta europeo con m�s tiempo acumulado en �rbita, robando el protagonismo a Emmanuel Macron en la reciente Cumbre Espacial del Grand Palais de Par�s. A sus 48 a�os, Pesquet anunci� su tercera misi�n rumbo a la Estaci�n Espacial Internacional (ISS) el pr�ximo a�o, recalcando que lo har� "de prestado" y gracias a los americanos, en la nave Dragon de SpaceX, propulsada por el cohete Falcon 9 (tambi�n de SpaceX) y en una misi�n auspiciada por la compa��a privada Vast, con sede en Long Beach (California)."Los americanos aman a la NASA por haber conseguido lo impensable, que fue poner al hombre en la Luna", recuerda Pesquet en declaraciones a El Mundo. "Los europeos necesitamos llegar a la Luna por nuestros propios medios. Tenemos que hacer algo que capture la imaginaci�n y que tenga un efecto duradero. Necesitamos hablarle tambi�n a la gente, en su propio idioma, de lo importante que es el espacio para la vida en la Tierra. Y tenemos que cambiar la din�mica, como hizo la NASA, que ya no financia directamente las misiones, sino que recurre al sector privado y pregunta: '�Qui�n puede hacerlo mejor?'".Con los pies en la Tierra, Estados Unidos invierte entre cinco y seis veces m�s que Europa en el sector espacial. En dinero p�blico, la diferencia es de 220 euros por ciudadano en EE. UU., frente a 15 euros en la UE. Los programas militares suponen el 46% del gasto p�blico en el espacio, frente al 25% de Francia, sin ir m�s lejos. El pa�s puntero de Europa cuenta con 546 compa��as privadas aeroespaciales, frente a las 5.600 registradas en Estados Unidos, una diferencia de uno a diez.La llave del espacio sigue estando en Washington, y as� se explican las presiones de la Casa Blanca, que mand� un mensaje inequ�voco a las compa��as norteamericanas a trav�s de la Oficina de Pol�tica Cient�fica y Tecnol�gica: su presencia en la cumbre espacial de Macron ser�a vista como un respaldo a las pol�ticas europeas que rechaza Donald Trump. SpaceX (Elon Musk) y Blue Origin (Jeff Bezos) se plegaron y decidieron desertar, como tambi�n lo hicieron las startups Stoke Space y Starcloud. Al desplante estadounidense se uni� la ausencia del canciller Friedrich Merz, alimentando de paso las especulaciones sobre la rivalidad interna entre Francia y Alemania en el espacio y en la defensa.Par�s defiende ante todo la "prioridad europea", mientras Berl�n reclama cierta independencia y est� m�s abierta a colaborar con proveedores norteamericanos. El lanzamiento esta misma semana del cohete de la compa��a alemana Isar Aerospace desde el puerto espacial noruego de And�ya (como alternativa al de Kourou, en la Guayana Francesa) ha tenido tambi�n su carga simb�lica. Aun as�, hubo fuerte presencia alemana en la cumbre del Grand Palais, que logr� reunir a 90 pa�ses y se cerr� con un relativo �xito econ�mico (50 contratos valorados en 22.000 millones de euros).El plato fuerte fue la presentaci�n del programa IRIS (Infraestructura para la Resiliencia, Interconectividad y Seguridad), con el que la Agencia Espacial Europea (ESA) aspira a seguir la senda marcada por Galileo y Copernicus, los programas estrella de la Agencia Espacial Europea (ESA). IRIS estar� integrado por una "constelaci�n" de 348 sat�lites (330 en �rbita baja y 18 en �rbita media) y estar� plenamente operativo entre 2029 y 2030."En Europa se subestima el valor del espacio y el impacto creciente que tiene en nuestra vida diaria", certifica el austriaco Josef Aschbacher desde el cuartel general de la ESA, al otro lado del r�o Sena. "El presidente de Estados Unidos ha propuesto mil lanzamientos de aqu� a 2030, Elon Musk ha anunciado la creaci�n del mayor puerto espacial en Luisiana... Vivimos en plena ignici�n de la segunda era espacial y es el momento de preguntarnos: �Qu� significa todo esto para Europa? �D�nde estamos en este contexto? �Estamos bien situados o necesitamos cambiar algo?"."Europa debe dar un salto adelante en el espacio", asegura el director general de la ESA, que cuenta con un presupuesto anual de 8.260 millones de euros y ramificaciones en sus 23 pa�ses miembros, como Espa�a (donde est� la sede de su centro de operaciones cient�ficas, ESAC). "Estamos bien posicionados en t�rminos de calidad, pese al hecho de que las inversiones son mucho m�s peque�as que en Estados Unidos. En algunos campos estamos incluso liderando, como en la observaci�n terrestre, gracias al programa Copernicus. Pero debemos potenciar los lanzamientos, superada ya la crisis en la que estuvimos un a�o sin nuestra propia lanzadera, hasta que estuvo listo el Ariane 6. Y tenemos que ir m�s all� en el cap�tulo de la exploraci�n"."�Queremos tener nuestras misiones tripuladas europeas, con nuestra propia cadena de producci�n, gesti�n y control?", es la pregunta que lanza al aire Josef Aschbacher. "La cuesti�n est� sobre la mesa de los Estados miembros... La clave para Europa es tener algo que ofrecer, al tiempo que potenciamos las inversiones y aumentamos la escala. La cumbre espacial ha sido una gran oportunidad para crear esa din�mica e impulsar una visi�n a largo plazo de Europa en un mundo en r�pida mutaci�n". La ESA tiene un papel central para dotar a Europa de las capacidades, la tecnolog�a y la confianza necesarias para alcanzar sus propias ambiciones."Lo que Europa necesita en este momento crucial para el sector espacial es un sentido compartido de ambici�n y direcci�n", advierte por su parte Herv� Derrey, CEO de Thales Alenia Space y portavoz de GIFAS, la asociaci�n de la industria aeroespacial francesa. En un comunicado firmado tambi�n por la asociaci�n alemana BDLI y por la italiana AIAD, el sector privado reclama el reconocimiento del espacio como "infraestructura cr�tica", la introducci�n de la "preferencia europea" y el destino de al menos 60.000 millones de euros para potenciar el sector a trav�s del Fondo Europeo de Competitividad."Estamos reclamando a los pol�ticos que impulsen la entrada de Europa en la nueva era espacial", asegura Derrey, con la mirada puesta en la negociaci�n del marco financiero plurianual de la UE en diciembre. "Necesitamos una fuerte apuesta para poder escalar la industria aeroespacial y estar a la altura en un sector clave para la autonom�a estrat�gica del continente y cada vez m�s competitivo".













