0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEn la recta final de su mandato, Emmanuel Macron sigue insistiendo en el multilateralismo y lo ha vuelto a hacer este jueves, en la jornada final de la cumbre internacional del espacio, en el Grand Palais de París, al pedir “una gobernanza compartida” en el ámbito extraatmosférico para regular cuestiones como las constelaciones de satélites o la creciente basura espacial.El presidente francés abogó también por fortalecer a Europa para que no quede atrás en la carrera del espacio y dotarle de medios para que pueda lanzar sus propios vuelos tripulados en un horizonte de diez años. “Si Europa no juega junta, no podrá construir su competitividad”, destacó Macron. Macron esbozó un calendario optimista, según el cual la primera cápsula de carga europea, Nyx, llegará dentro de dos años y se amarrará a la Estación Espacial Internacional. En cinco años debería producirse el alunizaje de la nave no tripulada Argonaut. Esta evolución tendría que culminar dentro de diez años con el despegue del primer cohete europeo con astronautas a bordo desde el centro de lanzamiento de Kurú, en la Guayana Francesa, que tendrá que ampliarse para asumir esa nueva función.Los buenos deseos de cooperación global del inquilino del Elíseo, que tuvo la iniciativa de organizar la conferencia, chocaron con la realidad de la escasa voluntad de Estados Unidos, la primera potencia espacial, o al menos de su actual Administración, a negociar acuerdos multilaterales y a aceptar regulaciones . Presiones de la Casa Blanca obligaron a colosos del sector como Space X y Blue Origin -propiedad de Elon Musk y Jeff Bezos, respectivamente- a anular su presencia en París.En su discurso, Macron puso en valor los más de cincuenta contratos anunciados durante la cumbre, por valor de decenas de miles de millones de euros, entre ellos los proyectos compartidos por Francia y Alemania, el núcleo motor de la UE. El encuentro, sin embargo, perdió brillo por la ausencia del canciller Friedrich Merz -oficialmente por problemas de agenda-, que debía ejercer la copresidencia de la conferencia.Von der Leyen cree que la guerra de Ucrania ha sido una lección para invertir más en la seguridad del espacioDespués de Macron intervenino la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien coincidió con el jefe de Estado francés en que hay que hacer una inversión “a gran escala” en el sector espacial, por razones económicas y de seguridad. La dirigente comunitaria recordó que había propuesto gastasr 131.000 millones de euros para defensa, seguridad y espacio, cinco veces más que la financiación disponible actualmente. Von der Leyen se refirió a las enseñanzas de la guerra de Ucrania, por la importancia de la conectividad por satélite en la órbita baja y la urgencia de que Europa disponga de medios propios para no depender de terceros. Destacó en este sentido el proyecto IRIS, la futura constelación europea de comunicaciones seguras, en la España participa con Hispasat, que la UE ha decidido ampliar a más de 350 satélites, cuyos primeros lanzamientos están previstos a partir de 2029.“Nuestra seguridad en la Tierra depende cada vez más de nuestra seguridad en el espacio”, dijo la presidenta de la Comisión, y aludió a fenómenos observados en los últimos años como las señales de navegación interferidas y falsificadas que afectan a los aviones civiles, los ciberataques contra redes de satélites que dejan fuera de servicio infraestructuras críticas y drones que sobrevuelan el espacio aéreo europeo utilizando tecnologías controladas desde el espacio.Por parte española, Pedro Sánchez optó finalmente por no asistir. Estuvo representado, el primer día, por la ministra de Defensa, Margarita Robles, y por el titular de Industria y Turismo, Jordi Hereu.Corresponsal de 'La Vanguardia' en París desde el 2018. Anteriormente fue corresponsal en Alemania (1994-2002), en Estados Unidos (2002-2009) y en Italia y ante el Vaticano (2009-2018)