Noticias hoyLos atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos impusieron una nueva forma de viajar en avión. Las medidas que se tomaron a partir los atentados, con dos aviones comerciales impactando contra las Torres Gemelas, otro contra el Pentágono y un cuarto -que se dirigía al Capitolio- que terminó estrellándose en un campo de Pennsylvania, trajeron mayores controles, mayores restricciones y menos privacidad para los pasajeros en los aeropuertos y en cada uno de los vuelos.Se incrementó la cantidad de máquinas de rayos X, detectores de armas y de explosivos y llegaron los escáneres corporales. Formalmente, dos meses después de los atentados, en noviembre de 2001, George W. Bush, el entonces presidente de los Estados Unidos, puso su firma en una ley que creaba la Administración de Seguridad del Transporte (TSA), una fuerza de inspectores de aeropuertos federales que reemplazó a las compañías privadas que las aerolíneas utilizaban para manejar la seguridad.Si bien los atentados del 11-S son recordados por cambiar la manera de volar, hubo otros hechos que terminaron de moldear nuevos controles y revisiones de pasajeros. Como el "terrorista del zapato" (un terrorista que quiso detonar explosivos ocultos en su calzado) o el frustrado plan terrorista de agosto de 2006: planeaban atentar contra aviones de pasajeros en vuelos entre el Reino Unido y Estados Unidos usando explosivos líquidos.Qué cambios impusieron los atentados en la forma de viajarSe requiere más tiempo para abordar un avión: como los controles se hicieron más minuciosos, llegar hasta la puerta de embarque suele demandar más tiempo para pasar los controles. Por eso es importante llegar al aeropuerto con tiempo suficiente: lo mínimo recomendable son tres horas para vuelos internacionales y dos para vuelos nacionales. En temporada alta, calcular un poco más de margen. Entre los controles que se sumaron está el de los zapatos: en muchos aeropuertos hay que sacarse el calzado (en algunos solo aplica al calzado voluminoso) y sacar también algunos artículos de las valijas para escanearlos, como los dispositivos electrónicos.Revisión de todo el equipaje facturado (las valijas y bolsos que van a la bodega del avión).Refuerzo de las puertas de la cabina y la prohibición de que los pasajeros "visiten" la cabina del piloto en pleno vueloSe incorporaron más oficiales aéreos en los vuelos y las tripulaciones comenzaron a recibir entrenamiento específico para hacer frente a pasajeros disruptivos.Prohibición total para objetos punzantes en el equipaje de mano como tijeras, pequeños cuchillos o cúteres. En los puestos de control se ven cajas vidriadas con todos los objetos que se retienen a los pasajeros.En un primer momento, los cubiertos a bordo fueron reemplazados por ejemplares de plástico que, con el paso de los años se fueron dejando de lado con la incorporación de cubiertos de bambú y otros materiales compostables. En cabinas premium, volvieron los cubiertos metálicos reutilizables.Como regla general, no se pueden llevar líquidos, geles o aerosoles en el equipaje de mano. En caso de necesitar determinadas cremas o líquidos: se puede hasta un máximo de 1 litro de líquidos en total, pero distribuido en envases individuales de hasta 100 ml cada uno, que deben ir dentro de una bolsa de plástico transparente y hermética. Con el tiempo, algunas cuestiones se fueron flexibilizando: por ejemplo, dentro de la Argentina, Aerolíneas Argentinas permite viajar con botellas de vino, con algunas condiciones: bebidas con una graduación alcohólica que no exceda el 70% de alcohol por volumen; se acepta un máximo de 5L netos por pasajero, en recipientes de máximo de 1L; no pueden ser abiertas ni consumidas a bordo y sólo permitido para personas mayores de 18 años. Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de ClarínQUIERO RECIBIRLOTurismolíneas aéreasTorres GemelasAtentados 11-S
25 años del 11-S: cosas que cambiaron para siempre la forma de viajar en avión
Revisiones exhaustivas de equipaje y la creación de la TSA en Estados UnidosAdemás, los límites a los líquidos y los objetos punzantes en los bolsos de mano.










