No era la primera vez que se buscaba derribar las torres del World Trade Center, una "ciudad" de negocios enclavada en el sur de Manhattan.Cada día, alrededor de 150.000 personas, entre empleados y visitantes, recorrían esta aldea de financieras, oficinas y estudios de abogados, concebida tal como su nombre lo indicaba: un centro mundial de comercio. Dos torres idénticas, magníficas, de 110 pisos cada una, diseñadas a fines de la década de 1950 para irradiar una mezcla de modernidad, ambición económica y poderío estadounidense. Atacar ahí era, en definitiva, clavar una daga en el corazón palpitante del "Imperio".El primer intento en 1993En 1993 fue el primer intento. La idea del kuwaití-pakistaní Ramzi Yousef, un terrorista de Al Qaeda, era —y finalmente lo fue— colocar una bomba en el subsuelo de la Torre 1 o Norte, provocando que ésta, al caer por la explosión, derribara la Torre 2 o Sur, matando a cientos, miles. Pero las torres no colapsaron. Y murieron seis personas.Los años que siguieron al ataque de Yousef sirvieron para idear, elaborar, germinar y ejecutar el atentado más brutal que se recuerde y del cual hoy se cumplen 25 años: el "11-S".

El kuwaití-pakistaní Ramzi Yousef, terrorista de Al Qaeda, hizo un primer intento en 1993. Fotos: AP