El mundo cambió a las 8:46 del 11 de septiembre de 2001. Esa mañana de martes, en un cielo despejado de Nueva York, el vuelo 11 de American Airlines se estrelló contra la Torre Norte del World Trade Center. Diecisiete minutos después, el vuelo 175 de United Airlines impactó contra la Torre Sur. Poco después, otro avión golpeó el Pentágono en Washington y un cuarto se estrelló en un campo de Pensilvania tras la heroica resistencia de sus pasajeros. En cuestión de horas, las dos torres gemelas se derrumbaron entre nubes de polvo y escombros, mientras el mundo contemplaba en directo, incrédulo y paralizado, la imagen de un ataque deliberado y devastador. Y todo se emitió en directo en los informativos de televisión españoles. La hora local de los atentados facilitó que se viera en España en un horario de gran consumo televisivo. Casi tres mil personas perdieron la vida aquel día: 2.753 en Nueva York, 184 en el Pentágono y 40 a bordo del vuelo 93. Bomberos, policías, trabajadores de oficina, turistas y pasajeros quedaron atrapados entre el fuego, el humo y el colapso de los edificios.Aquellos atentados marcaron el inicio de una nueva era. Estados Unidos declaró la "guerra contra el terror" e invadió Afganistán y, más tarde, Irak. Se endurecieron las medidas de seguridad en aeropuertos y fronteras de medio mundo, se aprobaron leyes de vigilancia masiva y el miedo al terrorismo islamista pasó a condicionar la política internacional durante años. Aquellos aviones cambiaron para siempre a la humanidad.Fue un hecho inédito. Jamás antes había pasado. Aquel terrible suceso ocurrió con los informativos españoles en plena marcha. Los periodistas y presentadores de nuestro país se enfrentaron a lo que estaba pasando en directo y sin información. ¿Era un accidente? ¿Un ataque? ¿Qué estaba pasando?Matías Prats Luque (Madrid, 1950) presentaba la edición de mediodía de Antena 3 Noticias en 2001 (llevaba desde 1998 en Antena 3, tras 23 años en TVE) y el 11 de septiembre iba a ser una edición más del informativo.La primera información sobre las Torres Gemelas le llegó de forma muy confusa, según cuenta a 20minutos.es el propio periodista y presentador. Mientras se sentaba ante las cámaras para arrancar el informativo, su realizador le advirtió de que le llegaban imágenes de una de las Torres Gemelas despidiendo humo, "como si hubiera un incendio", y que las pincharían a lo largo del programa. Prats preguntó qué había pasado y recibió una respuesta lacónica: "Ni idea". Con esa sensación de incertidumbre y desconocimiento inició el informativo dando entrada al vídeo del caso Gescartera. En el minuto en que estaba fuera de cámara, el director le ordenó: "Nos vamos a Nueva York. Narra lo que veas". "Jamás pude imaginar a lo que tendría que poner voz. Ocho horas asomado al más terrible abismo, las ocho horas más largas de la televisión", recuerda.Mientras veía las imágenes no daba tiempo a pensar. Todo sucedió con un vértigo imposible de dominar: del "parece que una avioneta, un pequeño avión, se ha estrellado en una de las Torres Gemelas" del principio a la enorme mortandad y la completa destrucción de la imagen final. Fue un carrusel de emociones que todavía hoy se pregunta cómo pudieron intentar controlar.
11-S, el día que cambió el mundo en directo en los telediarios españoles: "¡La otra torre… Es otro avión. Dios santo!"
Los informativos españoles conectaron en directo con lo que estaba sucediendo, con profesionales como Matías Prats o Montserrat Domínguez.












