Escucha este artículoNoticia Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas. 11 sep 2026 - 05:00Ron DiFrancesco no se considera un héroe. Tampoco le gusta que le llamen 'el hombre milagro'. "He recibido una bendición", dice al cumplirse 25 años del atentado de las Torres Gemelas. El 11 de septiembre de 2001, este canadiense trabajaba como broker en la Torre Sur del World Trade Center cuando uno de los cuatro aviones secuestrados golpeó contra el edificio de enfrente. Minutos después, sintió otra explosión bajo sus pies. En medio del caos, el humo y la multitud presa del pánico, una voz en su cabeza le ayudó a escapar. Así se convirtió en la última persona en ser rescatada con vida del mayor ataque terrorista de la historia. Retrocedamos al martes 11 de septiembre de 2001, sobre las 9.00 de la mañana. ¿Dónde estaba exactamente? Estaba trabajando en la planta 84 de la Torre Sur. En ese momento, estaba en la sala de operaciones. Estábamos empezando la jornada laboral, trabajaba como intermediario financiero, operando con dólares estadounidenses y divisas europeas. Estábamos sentados en nuestros puestos cuando, de repente, se oyó una enorme explosión a nuestra derecha. Todos miramos hacia ese lado y vimos una inmensa bola de fuego que se replegaba sobre sí misma, con papeles volando hasta donde alcanzaba la vista.¿Y qué hicieron, entonces? Después de que impactara el primer avión, volvimos a nuestros puestos. Mucha gente ya se había marchado, pero yo seguía atendiendo llamadas de familiares, amigos y también de clientes. Entonces, me llamó un buen amigo, mi antiguo compañero de habitación en la universidad, y me gritó que saliera inmediatamente. Así que lo hice. Llamé a mi mujer para decirle que me iba y que la llamaría cuando llegara abajo.No supe que era un atentado terrorista hasta días después en el hospital. Llevaba tres días en coma inducido ¿Qué fue lo primero que sintió cuando el avión golpeó contra la torre de enfrente?El impacto del primer avión fue horroroso. Vimos a personas en las ventanas, el enorme agujero en el edificio y también vimos a gente lanzándose al vacío. Yo no sabía que el segundo avión había impactado. Estaba saliendo de la sala de operaciones con un compañero cuando chocó el segundo. Pensé que quizá había explotado un generador en los pisos inferiores. No sabía que había sido otro avión y, sinceramente, en aquel momento ni siquiera pensé en un atentado terrorista.¿Recuerda qué pasaba por su cabeza en ese momento?Es curioso, pero, como decía, yo no pensaba que fuera un atentado terrorista. No sabía que estábamos siendo atacados. No lo supe hasta días después, cuando me recuperaba en el hospital de que fue un atentado terrorista y que las torres se habían derrumbado. Yo estaba en la parte baja del edificio cuando todo se vino abajo.Cuando trataba de escapar, en ese horror, ¿veía a otras personas o iba solo?Al principio estaba con muchos compañeros. Éramos un grupo numeroso en la escalera. Intentábamos bajar todos juntos. Pero el humo era tan denso que la gente empezó a tumbarse y a perder el conocimiento. Cuando encontré la escalera por la que continué descendiendo, ya iba completamente solo. Vi a tres bomberos que estaban subiendo y les expliqué que me costaba respirar. Me examinaron rápidamente y me dijeron: 'Sigue bajando. Abajo te ayudarán'.Ha contado en otras entrevistas que, mientras huía, escuchó una voz. Una voz que no provenía de ninguna persona…Al principio, intentamos bajar, pero el paso estaba bloqueado, así que empezamos a subir. Nos dimos cuenta de que no podíamos salir porque las puertas estaban cerradas. Así que volvimos a bajar y, entonces, el humo nos alcanzó. Era muy espeso y denso. Cuando estábamos a punto de perder el conocimiento, una voz me llamó y, básicamente, me dijo: 'Levántate y ven por aquí'. Le hice caso y seguí aquella voz a través del humo. Cuando me desorienté y ya no encontraba el camino, empujé con fuerza. Y había una placa de cartón yeso que ocultaba la escalera que descendía. Me deslicé apoyándome en esa placa y luego atravesé corriendo tres tramos de escaleras envueltos en llamas.¿Cómo explica aquella voz: fue algo espiritual o su propio instinto de supervivencia? Era una voz clara y calmada que me dirigía. Existe un libro titulado El Síndrome del Tercer Hombre que habla de personas que, en momentos de extrema dificultad, sienten que alguien las guía. Algunos creen que se debe a la adrenalina; otros creen que es Dios. Y otros piensan que es un ángel. Yo creo que fue Dios o un ángel.Después esa voz desaparece y usted sigue escapando del edificio por su propia cuenta, ¿verdad?El avión había impactado entre las plantas 78 y 85. Por debajo de la planta 78 los aspersores funcionaban y había luz, así que me dirigí hacia abajo. Cuando intentaba salir del edificio, pasé por la galería subterránea y fue entonces cuando la torre empezó a derrumbarse. Se desplomaba sobre sí misma mientras una enorme bola de fuego avanzaba. Eché a correr, pero no conseguí salir. Los equipos de rescate me encontraron y me llevaron al hospital.¿Qué pasó al despertar?Cuando desperté, no sabía que había sido un atentado terrorista. Tampoco sabía que las torres se habían derrumbado. Solo sabía que estaba herido. Había permanecido en coma inducido durante tres días. Cuando empezaron a retirarme la sedación, fueron contándome lo sucedido. Pero creo que no fui plenamente consciente hasta cinco o seis días después de que las torres habían caído y de que todo había sido un atentado terrorista.¿Recuerda cómo estaba su familia? ¿Recuerda sus caras, de qué hablaban o qué hacían?Fue muy duro para mi mujer. En aquella época teníamos cuatro hijos pequeños. Además, estaba sola en Nueva Jersey. Toda nuestra familia vivía en Canadá y las fronteras estaban cerradas. Así que tuvo que enfrentarse sola a todo aquello. Cuando por fin pudo venir a verme... apenas me reconoció. Tenía la cabeza muy hinchada y había sufrido quemaduras bastante graves. Ella necesitaba mucho apoyo emocional. Pero pasó un tiempo hasta que nuestros familiares y amigos pudieron llegar para acompañarla y ayudarla.No odio a los terroristas. Siento tristeza por ellos. Hicieron cosas como querer matar para su Dios. ¿Tiene sentido eso?Hablemos de la vida después de ese 11S. ¿Cómo reconstruye su vida?Hoy doy conferencias sobre resiliencia, gratitud y la importancia de seguir adelante. También colaboro con una empresa de Barcelona llamada Efficient Happiness. Trabajo con ellos en proyectos de estrategia para ayudar a las personas a ser más felices en su vida y en su trabajo. Me considero muy afortunado de que la vida me ha regalado 25 años más. Si puedo compartir mi historia y transmitir un mensaje positivo...¿Ha podido perdonar a los terroristas? O quizás, con todo el derecho del mundo, sigue sintiéndose enfadado….Perdonar... No los odio. Creo que simplemente estaban equivocados con su forma de pensar sobre lo que hicieron. No tuvieron la educación necesaria para comprender, e hicieron cosas como querer matar para su Dios. ¿Tiene sentido eso? Siento tristeza por ellos. Me parece terrible que los llevaran a creer que aquello era lo correcto, que el mal era el camino, o hacer lo que ellos quisieran hacer. Simplemente estaban equivocados.¿Qué cree que le lleva a una persona a cometer un acto como ese?No lo sé con certeza, pero creo que muchas personas siguen una religión, a un dios, una creencia, incluso una marca. Las personas hacemos eso. ¿Significa eso que siempre sea lo mejor? Yo creo que no. Al final todos compartimos este viaje. Deberíamos intentar comprender las cosas. Muchas de esas personas, cuando creces rodeado de odio, eres un producto de tu entorno. Si tus abuelos odiaban a una determinada cultura o religión, es posible que ese odio pasara a tus padres y después a ti. Creo que las cosas están cambiando poco a poco. Al menos eso espero. Aunque vivimos tiempos difíciles. Creo que debemos mantener los oídos abiertos, los ojos abiertos y la mente abierta. Preguntarnos por qué existe tanto odio y tanta división entre las personas.¿Alguna vez se ha preguntado por qué esa voz le ayudó a usted pero quizás no ayudó a otras personas sobrevivir?Me hago esa pregunta todos los días. ¿Por qué yo? Es difícil. Solo puedo decir que me siento agradecido. Tuve muchísima suerte. ¿Por qué Dios, o quien fuera, me salvó a mí y no a otras personas? No lo sé. Pero, si puedo transmitir un mensaje, entonces...¿Cómo fue la recuperación?Durante ese tiempo me llevó varios años recuperarme, tanto física como mentalmente. Durante ese tiempo acudí a muchos terapeutas, y todavía hoy sigo viendo a algunos. Creo que es bueno dejarse ayudar para seguir avanzando en el camino. pero también necesitas avanzar por ti mismo.¿Sufre alguna secuela en su día a día?Siempre, cuando estoy en una escalera, cuando estoy en un sitio abarrotado, siempre intento buscar las salidas, pero sí, siempre.¿Cómo es esa conversación contigo mismo? ¿Evita pensar en ello o es algo que lleva de forma natural?No es que no intente pensar sobre ese día, es una parte de mí, parte de mi vida, parte de mi familia. Está siempre presente. Perdí 61 compañeros ese día, perdí a un muy buen amigo. Y eso sigue siendo muy duro. Pero intento seguir adelante con mi vida. No podemos cambiar lo que ocurrió. Ya pasó. No tiene remedio. ¿Cómo seguimos adelante?Esta quizás es la pregunta más importante: después de todo lo que ha vivido, ¿cuál cree que es el propósito de esta vida?Yo diría que vivir la vida al máximo. Todos pensamos que nuestra vida va a ser perfecta e ir hacia arriba, pero habrán retos por el camino, vives cosas horribles y tienes que aprender a lidiar con ello. He tenido mucha suerte, estoy agradecido. La vida me ha regalado 25 años más. He visto crecer a mis hijos, casarse y ahora incluso tengo nietos. Me siento realmente afortunado. Eso no significa que todo sea perfecto. Siempre aparecen dificultades, del tipo que sea, problemas familiares, perder a tus padres o que fallezcan amigos. Todas esas cosas dejan huella. Pero hay que pensar que hoy estás aquí. Eso ya es un regalo. Lo que ocurra mañana, ocurrirá. Vive tu vida.¿Dígame algo que le quede por vivir?Una cosa más... Es una pregunta complicada. Me siento muy afortunado. Me gustaría hacer muchas más cosas. Viajar más, conocer el mundo y, si puedo transmitir un mensaje positivo a la gente, entonces mi trabajo aquí está hecho.Conforme a los criterios deWilly AzaolaRedactor Multimedia '20minutos'Willy Azaola es responsable del pódcast Leyendo el periódico 20minutos, donde lee las noticias con personajes como la artista Samantha Hudson, el economista Gonzalo Bernardos o el catedrático de Literatura Jesús G. Maestro. Anteriormente estuvo a cargo del pódcast de Nude Project, uno de los tres más grandes de España. Y arrancó su carrera periodística en 20minutos como redactor de información sobre la ciudad de Madrid. Allí cubrió las elecciones de 2023, entrevistó en varias ocasiones al alcalde José Luis Martínez-Almeida e informó de numerosas historias vecinales.