Un estudio de la Universidad de Oxford halló que los consumidores rechazan las imágenes de comida al saber que fueron creadas con inteligencia artificial. (Reuters)Carnes con textura de cinturón de cuero y cubiertas de pequeños insectos: eso fue lo que la enfermera Jill Sennett, de 37 años, vio en las imágenes generadas por inteligencia artificial de un restaurante emergente de comida jamaiquina en Denver. La residente de Estados Unidos compartió las fotos con sus 26.000 seguidores en X, y más de 500 personas las volvieron a publicar para expresar su rechazo.“Es una mala tendencia cultural que los restaurantes estén adoptando estas imágenes de comida espantosas e inquietantes”, afirmó Sennett en declaraciones a The Guardian. Pese al disgusto visual, terminó por pedir pollo con macarrones con queso, uno de sus pocos platos disponibles en ese momento.PUBLICIDADEl episodio refleja una tendencia creciente: los comensales encuentran cada vez más imágenes de alimentos generadas por inteligencia artificial en menús y materiales de marketing de restaurantes. Mientras los clientes las califican de poco apetitosas y engañosas, los locales gastronómicos aseguran que buscan reducir costos en un contexto de precios altos de alimentos y mano de obra, que reduce los márgenes de ganancia.Un restaurante emergente de comida jamaiquina en Denver generó rechazo en redes sociales por sus imágenes de menú creadas con ChatGPT. (Jill Sennett/X)Según un informe de 2026 de la National Restaurant Association, el 26% de los operadores de restaurantes utiliza inteligencia artificial para tareas de marketing, gestión de inventario, programación de empleados, optimización de menús y toma de pedidos.PUBLICIDADEl gerente del Jamaican Jerk and Barbecue Restaurant, el local de Denver que organizó el evento emergente al que asistió Sennett, confirmó al medio inglés que usó ChatGPT para las imágenes del menú en lugar de contratar a un diseñador gráfico, como sí hace para su ubicación física. “Decidimos diseñar algo llamativo”, explicó, sin dar su nombre para publicación. “La gente de restaurantes intenta ser rentable.”El descontento de los consumidores puede ser rápido y contundente, en particular en la zona de la bahía de San Francisco, uno de los principales centros de desarrollo de inteligencia artificial. Cuando el café Grind & Unwind colocó un cartel con opciones de menú que los vecinos identificaron de inmediato como generadas por IA, vándalos grafitearon la fachada del local.PUBLICIDADVándalos grafitearon la fachada del café Grind & Unwind, en San Francisco, tras la difusión de sus carteles con imágenes generadas por IA. (Jill Sennett/X)La propietaria, Lyndsey Lozano, indicó a SFGate que la respuesta “no fue lo que esperábamos” y que la señalización solo pretendía ser temporal. Ella y su esposo retiraron el cartel y gastaron unos 700 dólares para pintar sobre el grafiti.En la red social Reddit, un hilo titulado “Yum, slop” reunió comentarios que comparaban las imágenes de pan del local con texturas de piel de reptil y esponjas vegetales.PUBLICIDADUn caso similar ocurrió con Bella Cafe, en el centro de San Francisco. Brandon Hill, director ejecutivo de una agencia de diseño y marketing con más de 86.000 seguidores en X, fotografió los carteles con imágenes generadas por IA del café y los compartió con sus seguidores. Las imágenes, señaló, también lo vuelven “escéptico sobre cómo lucirán realmente las comidas”.La investigación también determinó que la IA tiende a agregar grasas, como mantequilla, para que los platos luzcan más apetecibles. (Jill Sennet/X)Sin embargo, la propietaria del local, Nila Norero Salvatore, de 65 años, aseguró en declaraciones al mismo medio que no recibió quejas por los carteles diseñados con ChatGPT, tanto en la calle como dentro del establecimiento.PUBLICIDAD“Creo que es una gran manera de publicitar nuestros productos, aunque a veces la gente diga que la IA no es efectiva o que no es natural”, sostuvo. Norero Salvatore también usa la herramienta para redactar cartas de referencia de empleados y el manual de personal del café.Jamie Soja, fotógrafo profesional de la bahía de San Francisco que trabaja para restaurantes y aplicaciones de entrega de comida, explicó a The Guardian que la inteligencia artificial suele fallar en representar la textura de los alimentos. “El color, la textura y los ingredientes lucen algo extraños en la forma en que están dispuestos”, indicó, y agregó que la iluminación también puede parecer artificial.PUBLICIDADUn estudio de 2024 del profesor de Oxford Charles Spence determinó que la IA suele alterar de forma predecible el aspecto de los alimentos en las imágenes. (Europa Press)Un estudio de 2024 del profesor de psicología experimental de la Universidad de Oxford Charles Spence halló que los consumidores generalmente prefieren las imágenes de comida generadas por IA cuando desconocen su origen. Sin embargo, tras revelárseles ese dato, las consideran menos atractivas.El estudio también determinó que la IA altera los alimentos de forma predecible, como agregar mantequilla a un puré de papas cuando se le pide que la imagen resulte más apetitosa, lo que preocupa a Spence por su posible efecto en las porciones y el contenido graso que consumen chefs y comensales.PUBLICIDAD