Diferentes colectivos y organizaciones saharauis asentados en el Sáhara Occidental han celebrado este jueves que el Congreso haya dado luz verde a la proposición de ley que facilitará el acceso a la nacionalidad española a los saharauis nacidos antes de 1977 y a sus descendientes, aunque se han preguntado si España defenderá sus derechos, especialmente frente a Marruecos.El Congreso ha aprobado una iniciativa promovida por Sumar para que los nacidos en la antigua provincia española del Sáhara antes de 1977 y sus descendientes puedan acceder a la nacionalidad española, en un paso que la mayoría de los partidos que la han respaldado y los representantes saharauis presentes en el debate han considerado "histórico".La iniciativa ha salido adelante con 168 votos a favor, 31 en contra y 145 abstenciones. Ha contado con el apoyo del PSOE y de otros grupos que sostienen al Ejecutivo, la abstención del Partido Popular y Junts y el voto en contra de Vox. Según colectivos saharauis, la medida podría beneficiar a entre 80.000 y 120.000 personas, tanto en el Sáhara Occidental como en los campamentos de refugiados de Tinduf, en Argelia.Desde la retirada de España, a comienzos de 1976 tras la firma de los Acuerdos de Madrid con Marruecos y Mauritania el 14 de noviembre de 1975, Rabat administra cerca del 80% del Sáhara Occidental y defiende un plan de autonomía bajo soberanía marroquí como solución al conflicto. El Frente Polisario y Argelia, por su parte, defienden la celebración de un referéndum de autodeterminación que incluya la opción de la independencia.El conflicto ha experimentado un giro desde octubre de 2025, cuando una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU reforzó la propuesta marroquí de autonomía como la base "más viable" para alcanzar una solución política, en un contexto de creciente respaldo internacional a ese planteamiento.¿Protegerá España a los saharauis?Para Ali Salem Tamek, presidente del Colectivo de Defensores Saharauis de Derechos Humanos en el Sáhara Occidental (CODESA), la aprobación en el Congreso ha supuesto un "paso positivo" y "un derecho que puede reparar una parte de una injusticia histórica".No obstante, ha advertido de que la medida "no debe convertirse en un sustituto del derecho del pueblo saharaui a la libre determinación, ni de la responsabilidad histórica y jurídica de España respecto de la descolonización del Sáhara Occidental".Tamek ha rechazado que Marruecos pueda interferir en la decisión española porque, a su juicio, "no ostenta la soberanía sobre el Sáhara Occidental" y ha planteado una cuestión que considera esencial: "¿Estará España realmente dispuesta y será capaz de proteger a los saharauis que obtengan su nacionalidad cuando sufran violaciones de los derechos humanos por parte de la potencia ocupante marroquí?".Ahmed Ettanji, de Equipe Media, ha considerado también que se trata de "un paso histórico y una reparación", pero ha advertido de que "la nacionalidad española no puede ser solo un pasaporte", sino que debe otorgar derechos efectivos a los saharauis residentes en el territorio.Ettanji ha asegurado que la iniciativa "traerá tensión entre Rabat y Madrid" y ha sostenido que, cuando un saharaui con nacionalidad española sufra una agresión por parte de las autoridades marroquíes, España deberá ejercer "una protección consular e incluso personal".Una "reparación histórica"Larbi Ennas, exdirigente militar del Polisario y analista afincado en El Aaiún, ha valorado la medida como "totalmente, absolutamente legal y humanitaria" y ha considerado que puede incluso beneficiar a todas las partes al ofrecer nuevas opciones a los saharauis."España cierra una página, una asignatura que tenía pendiente con esta colonia", ha afirmado Ennas, quien ha recordado además que Marruecos admite la doble nacionalidad. Para Mahyub Salek, coordinador del movimiento disidente saharaui Jat Achahid, la principal ventaja para muchos saharauis será poder disponer de una nacionalidad europea que facilite su movilidad."Los saharauis no quieren esta propuesta por amor a España, sino porque quieren tener una nacionalidad europea para que, si quieren salir o entrar, puedan hacerlo cuando quieran. Eso es lo importante", ha sostenido. Brahim Hameyada, fundador y director de la Academia de Idiomas Unamuno de Dajla, dedicada a mantener y enseñar el español en el Sáhara Occidental, ha valorado igualmente la iniciativa como una “reparación histórica de un derecho jurídico”, aunque ha considerado que llega tarde después de años de espera.La proposición de ley deberá pasar ahora al Senado y, si la Cámara Alta introduce enmiendas, tendrá que regresar al Congreso para su aprobación definitiva.